motociclismo lGran Premio de la Comunidad Valenciana

El espectáculo debe seguir

  • El último Gran Premio del año estará marcado por la reciente muerte del piloto Marco Simoncelli · Los pilotos lucirán el número 58 del italiano en sus motos

Dos semanas después de que el Marco Simoncelli perdiera la vida en un accidente, el Mundial de motociclismo debe volver a su rutina. Sin embargo, alrededor del circuito de Valencia sólo reina la consternación y la tristeza.

Los pilotos aún lloran la muerte del italiano y, sin embargo, el calendario no tiene piedad. Sus compañeros deben correr una vez más esta temporada. Pero en el Gran Premio de Valencia, el último del curso, nada es como siempre. Los protagonistas continúan afectados por el fallecimiento de Simoncelli en Malasia y lo han demostrado desde el primer entrenamiento. El dorsal 58 que portaba en su moto estará omnipresente durante todo el fin de semana, ya que en el circuito Ricardo Tormo se ha construido una pared de 16 metros con el número del piloto en la que los aficionados pueden dejar sus recuerdos.

El jueves, la moto del de Cattolica estuvo en el box del equipo Gresini-Honda, lugar de peregrinación en el que todos, pilotos, mecánicos y cualquier persona que trabaja en el Mundial de motociclismo, echaron una mirada de reojo cuando entraron en el pit lane.

Por petición del padre de Simoncelli, Paolo, no habrá un minuto de silencio, sino de ruido. Después de la vuelta de calentamiento, todos los pilotos de MotoGP harán rugir sus motores. Aún ayer no se sabía si los pilotos de 125cc y Moto2 harán lo mismo.

El ex campeón del mundo Loris Capirossi, que mañana correrá su última carrera después de 22 años compitiendo, lo hará con el 58 en vez de su habitual dorsal 66. "La situación es extraña para todos. Estamos todos aquí e intentaremos no olvidar nunca a Marco. Y eso es realmente importante, porque él intentaba dar siempre lo mejor. Por ello quiero honrarle y usar su número 58 en mi moto durante la prueba. Realmente, creo que se alegrará y espero obtener el resultado que él podría hacer y dedicárselo", dijo el Capirossi antes de su Gran Premio número 328.

Valentino Rossi, el mejor amigo de Simoncelli, estuvo cerca de la familia del piloto estos últimos días. "Está bien venir aquí para desconectar. Es para todos un sentimiento extraño, pero pienso que continuar la competición es el mejor camino para recordar a Marco", aseguró.

En general, la gente está deprimida, sobre todo la que trabajó cerca de Simoncelli y del equipo Gresini. Los empleados de la fábrica de ropa Dainese, habitualmente alegres, responden sólo con monosílabos a las preguntas. También la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) es consciente que ésta es una situación especial. La tradicional fiesta tras la última carrera del año ha sido suspendida porque Simoncelli sigue muy vivo en el recuerdo.

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