Fútbol l Tercera División

Era una cuestión de tiempo

  • El Cádiz B madura, pero Casas insiste en que "el margen de mejora es grande"

Tiempo al tiempo. Es lo que hacía falta en el Cádiz B para que técnicos y jugadores demostraran que están capacitados para hacer un digno papel en Tercera División. Después de superar el primer tercio de competición, el filial amarillo ocupa la zona tranquila a sólo dos puntos del séptimo clasificado. Mantiene números similares como local y visitante, salvo en los goles encajados (18), que le sitúan como el segundo peor equipo del grupo en este registro.

Jesús Casas no ha contado con un inicio fácil de competición por diversas circunstancias. La pretemporada se alargó más de lo esperado debido a la tardanza en poder cerrar la plantilla. Los ascensos y descensos de jugadores entre el equipo profesional y el suyo, y la inesperada marcha del central isleño Germán, obligaron al entrenador gaditano a improvisar con lo que le quedaba, haciéndolo con buena cara para que la preocupación no se transmitiera al plantel.

Como los coches mal carburados, al Cádiz B le tocó competir el último fin de semana de agosto con mucho por hacer y sin tener la maquinaria completa y a punto. Pero de los palos se aprende y eso es lo que ha pasado en el seno del filial, hoy mucho más entero y maduro que el conjunto que salió goleado de Villanueva de Córdoba, en la primera jornada.

Jesús Casas recuerda lo sufrido durante el verano "en una pretemporada que se hizo más larga de lo esperado", reconociendo con satisfacción que "cuando nos hemos quedado con un bloque firme, se está notando". "La gente está ahora más conjuntada, capta mejor lo que les transmitimos, pero nuestro margen de mejora todavía es muy grande".

Al entrenador del filial amarillo le está agradando "la actitud de todos los jugadores", lo que entiende "como esencial para que todos estemos trabajando como una piña", añade. Pero también hace hincapié en la parte negativa: "Lo que menos me gusta es la cantidad de goles que encajamos. Y no culpo a la defensa, para nada, porque es un problema del trabajo defensivo de todo el equipo. Insisto en que son demasiados goles en contra", reitera.

Pero además de lograr resultados para vivir tranquilo dentro del grupo X, Casas se detiene en el último proceso de formación. "Si los jugadores quieren llamar a la puerta del primer equipo, hay que hacerles ver que su exigencia debe ser mayor para que no paguen en exceso la inexperiencia".

Casas sabe que el domingo tiene una cita especial en Puerto Real, donde jugó una liguilla a Segunda B. "Después del Cádiz, es el equipo en el que más a gusto estuve. Fui capitán y algo más que futbolista y he sido socio varios años. Le deseo lo mejor después de jugar contra nosotros", concluye.

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