Oficio con dosis de calidad (1-3)

Los gaditanos prolongan su dinámica ganadora con una solvente victoria gracias al trabajo colectivo, las asistencias de Salvi, un nuevo doblete de Lolo Plá y el estreno goleador de Nana.

Foto: Josue Correa
Foto: Josue Correa
Jesús Jaques Nuche

12 de marzo 2016 - 20:20

ÁRBITRO: López Puerta (madrileño).

TARJETAS: Amarillas Amonestó a los locales Ekedo (10') y Juamna (78'), y al visitante Alberto Cifuentes (75').

GOLES: 0-1 (18') Lolo Plá Sirve Salvi, el extremeño remata dentro del área sin oposición, el portero repele el balón y el atacante marca en el segundo intento. 0-2 (46') Lolo Plá Centro de Salvi al corazón del área y cabezazo inapelable del emeritense. 1-2 (48') Manu Ramírez El jugador local transforma un libre directo desde la frontal del área.1-3 (79') Nana El medio resuelve con calidad un centro medido de Salvi.

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la 29ª jornada del campeonato nacional de Liga, encuadrado dentro del grupo IV de Segunda División B, disputado en el Ciudad de Lepe en presencia de unos 1.400 espectadores, entre ellos un numeroso grupo de aficionados cadistas.

Tercera victoria consecutiva para un Cádiz que gana crédito en su mejor momento de la temporada y va lanzado hacia la fase de ascenso. El equipo gaditano impuso su oficio, aderezado con gotas de calidad, y fue superior a un San Roque de Lepe que puso entusiasmo y resistió lo que pudo hasta que el choque quedó resuelto a 11 minutos para el final. Sin brillo, pero con eficacia, un Cádiz solvente dio un paso más en su largo trayecto y cumplió a rajatabla su papel de favorito.

Fue un triunfo trabajado. No podía ser de otra manera frente a un rival hundido en la zona de descenso y con nuevo técnico que se entregó al máximo. Pero a día de hoy es difícil superar a un Cádiz que de una manera u otra sabe sacar los partidos adelante. Porque por encima de todo cree en lo que hace. Lo demostró con remontada frente al líder, con buen juego ante el Melilla y ayer con una laboriosa victoria que consolida la tercera plaza y le permite mirar algo más arriba con permiso de los dos equipos murcianos.

Una vez más, en ese ímprobo esfuerzo colectivo sobresalieron los dos jugadores más en forma de la plantilla: Salvi y Lolo Plá. El sanluqueño ejerció de asistente de lujo y dio el pase definitivo en los tres tantos. El extremeño repitió doblete y ya es el máximo goleador del equipo.

Claudio Barragán movió la alineación lo mínimo a lo que estaba obligado por las ausencias de Xavi Carmona, Abel Gómez y Jandro, sustituidos por Juanjo, David Sánchez y Dani Güiza, presentes desde el pitido inicial. Los ocho restantes repitieron presencia en un once de corte continuista tras el buen papel desempeñado en el choque contra el Melilla.

Los onubenses sorprendieron a los visitantes con una salida fulgurante que no se tradujo en el 1- de milagro. En el minuto 5, Juanma, más solo que la una dentro del área cadista, cabeceó fuera cuando parecía más fácil colocar el esférico en el interior de la portería.

Los locales se mostraban mucho más intensos frente a un Cádiz algo espeso al que le costaba entrar de verdad en el partido. Tuvo que recurrir a un disparo lejano de David Sánchez (minuto 10) que se escapó alto para dar sus primera señales de vida en ataque de manera tímida.

La diferencia en la clasificación entre uno, en zona de descenso, y otro, en puesto de fase de ascenso, no se apreciaba sobre el irregular césped del Ciudad de Lepe. Los aurinegros trataban de hacer daño con diagonales en largo a la espalda de los laterales, con más ahínco por el lado de Juanjo.

Los gaditanos se soltaban poco a poco y pasado el cuarto de hora Bocanegra se estiraba para evitar el gol tras una testarazo esquinado de Salvi. Fue el preludio del 0-1 porque en la acción posterior (minuto 18), el sanluqueño sirvió a Lolo Plá y éste, sin que nadie que le molestara en el corazón del área, fusilaba con contundencia al portero, que había repelido el primer remate del extremeño pero nada pudo hacer en el segundo y definitivo. El atacante, ayer en funciones de mediapunta, ejercía de matador para poner con ventaja a los amarillos -ayer de morado-. El emeritense, en plena racha goleadora (hizo un doblete ante el Melilla), aprovechó su primera ocasión y se colocó como máximo anotador de su equipo.

El gol del Cádiz anestesió a un equipo local que acusó el golpe aunque no dejó de intentar equilibrar el marcador. Los visitantes se sintieron más cómodos y, además de afanarse en labores defensivas, buscaron otro tanto con el que encarrilar el choque. En el 26, Juanma abortaba un remate de Güiza en una buena contra conducida por Salvi.

Los hombres de Claudio llevaban el control del encuentro. Daban la sensación de dominar a un anfitrión herido que, acuciado por la necesidad, apretaba en la recta final del primer tiempo, sobre todo a balón parado. En el 34, Juanma vio cerca el empate con un cabezazo que se estrelló contra el lateral de la red cuando la grada cantaba gol. Un susto que avisaba del sufrimiento que le esperaba al Cádiz con un resultado ajustado.

Los visitantes llegaron al intermedio con una ventaja mínima y con la sensación de tener el duelo bajo control salvo en las jugadas de estrategia de un adversario que también inquietó por los costados.

No le hizo falta al Cádiz pisar con asiduidad el área contraria para marcharse a descansar a los vestuarios con un 0-1 que dejaba el partido abierto para la segunda mitad.

El conjunto de Claudio puso el partido de cara con un nuevo gol de Lolo Plá a los 38 segundos de la reanudación. Salvi centró y el extremeño, el más listo de la clase en posición de killer -junto al punto de penalti-, marcaba de un certero cabezazo que se coló junto a un poste. Con el 0-2, el Cádiz ponía la directa hacia la victoria, pero la inmediata reacción de los locales devolvía la incertidumbre al marcador. En el minuto 48, Manu Ramírez acortaba distancias con un libre directo desde la frontal del área. 1-2 y toda la segunda parte por delante.

Los leperos se crecieron con el tanto e impusieron una presión que dificultó la circulación de balón a un Cádiz que se encomendó al contragolpe. En el 54, la zaga local repelía un zurdazo de Salvi tras una brillante dejada de Güiza, quien dos minutos después se inventaba una vaselina que se perdía por encima del larguero.

El balón no tenía un dueño claro. Los amarillos era más eficaces en su presión y el balón siempre estaba lejos de su portería. Tan poco le duraba a uno como a otro equipo y las ocasiones brillaban por su ausencia. Los gaditanos necesitaban el tercer tanto, el de la tranquilidad, pero no había manera. Un disparo alto de Güiza, un peligroso centro de Álvaro García sin rematador... Escaso bagaje, aunque menor era el de los leperos, que no llegaban a puerta pero tampoco se rendían. El único sufrimiento era el de un tanteador ajustado, pero en realidad el equipo local apenas pisó el área contraria en la segunda parte. El duelo parecía abocado a un final tenso hasta Nana que marcó el gol que certificaba el triunfo. En el 79, Güiza servía en profundidad a Salvi, que asistía al africano para que éste batiera a Bocanegra con un lanzamiento alto y colocado. El ghanés se estrenaba como goleador cadista y redondeaba su gran partido con el premio del gol. Con el choque resuelto, Claudio apostó por el oficio de Mantecón y dio minutos a Carlos Calvo. Con el tiempo vencido, Salvi estuvo a punto de aumentar la diferencia con una vaselina que se marchó por muy poco.

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