Tenis l US Open

Nadal pasa con sufrimiento

  • El balear cede un set ante Kiefer, pero se clasifica para la tercera ronda del torneo · Su próximo rival será Nicolás Almagro · Verdasco, primer español en octavos

Rafael Nadal se abonó al sufrimiento ante un rival que nunca fue capaz de inquietarle en los duelos precedentes, el alemán Nicolas Kiefer, y tuvo que ejecutar un gasto extra para alcanzar la tercera ronda del último Grand Slam del curso (6-0, 3-6, 6-3 y 6-4).

Nadal, aún irregular, necesitado de buenas sensaciones, se encontró en una situación similar que el británico Andy Murray, el que le arrebató hace dos meses el número dos del mundo, que cedió una manga al chileno Paul Capdeville. O a la del argentino Juan Martín del Potro, cuartofinalista el pasado curso y sexto del mundo, que tuvo que salvar la amenaza de perder el primer set ante el austríaco Melzer.

También Nicolás Almagro necesitó cinco mangas (6-7, 6-2, 6-3, 4-6 y 6-4) para salir airoso de su contienda con el local Robby Ginepri. David Ferrer e Iván Navarro quedaron eliminados a pesar de forzar los parciales. En cambio, el primer español que saltó a la pista para jugar la tercera ronda, de los cinco clasificados, sacó el billete para octavos de final. Se trata del madrileño Fernando Verdasco, que cerca de la una de la madrugada acabó con éxito en cinco sets (3-6, 7-5, 7-6, 1-6 y 6-4) su durísimo enfrentamiento con el alemán Tommy Haas.

El asunto de Nadal estuvo a medio camino. Le bastaron cuatro mangas, agotadas en tres horas, para atravesar la segunda ronda y empezar a pensar en el choque de dieciseisavos, frente a su compatriota Nicolás Almagro. Tiene un panorama abierto y claro el balear, presumible, hasta cuartos, donde amenaza Tsonga.

Nadal tuvo un comienzo fulgurante pero fue ficticio. La tercera raqueta del circuito estaba cómoda. Pero más por las limitaciones de su rival que por las virtudes propias. De carrerilla se apuntó el parcial. Pero la apariencia de trámite desapareció en el segundo.

Sin darse cuenta el germano se metió en el partido. Tras romper el servicio de Kiefer cedió el suyo en dos ocasiones seguidas. Fue el resultado de jugar con fuego. De plasmar las carencias con las que Nadal ponía en marcha el punto. Escasos primeros saques, malos porcentajes.

Kiefer no desperdició su ocasión y por primera vez ganó un set al español. Fue un volver a empezar para Nadal, que tuvo que hurgar en el impulso adquirido por un rival extramotivado.

Nadal selló la segunda manga tras romper el saque del alemán en el octavo juego y allanó su camino. Kiefer perdió la fe y dio aspecto de retirada ya en el cuarto set, a pesar de que intentó disimular su desconfianza.

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