Liga BBVA

Messi tapa la herida, pero...

  • El 0-2 en Amsterdam no sofoca las críticas al juego del Barcelona de Luis Enrique, cuya apuesta por un esquema con tres puntas puros no cuaja.

El delantero argentino Lionel Messi aplicó un doble bisturí en Amsterdam para tapar la herida del Barcelona, pero la cicatriz permanece visible.

Messi acaparó las primeras páginas de los periódicos españoles, que destacaron el doblete del argentino ante el Ajax y su ascenso a la cima de goleadores históricos de la Liga de Campeones del fútbol europeo junto al español Raúl, ambos con 71 goles, uno más que Cristiano Ronaldo.

El delantero azulgrana fue el protagonista único de su equipo. Tuvo que esperar 36 minutos para aparecer, pero cuando lo hizo fue para marcar con un habilidoso tanto de cabeza. En la segunda parte, provocó la expulsión del defensor holandés Joel Veltman y en los últimos instantes marcó su segundo gol para definir el triunfo por 0-2.

"El Barça es Messi", proclamó el diario El Mundo con un titular que escondió un doble propósito: ensalzar el talento del argentino y destacar la dependencia que tiene su equipo del astro.

En el mismo sentido se manifestó el diario Sport: "Cuando Leo no falla, el Barça no falla. Para lo bueno y algunas veces también para lo malo, el Barça depende de Messi. Ante el Ajax, el equipo realizó unos pésimos cuarenta y cinco minutos".

Messi reaccionó con dos goles a sendas actuaciones discretas en la Liga. No marcó ante Real Madrid y Celta, y el Barcelona perdió los dos partidos.

El desempeño del argentino en Amsterdam sacó al conjunto de Luis Enrique de un serio apuro. Ante un equipo con más pasado que presente, y ya eliminado de la Liga de Campeones, el Barcelona sufrió mucho en la primera mitad. De nuevo, se vieron muchos de los problemas que afloraron en el último mes: distancia entre líneas, dificultades para generar fútbol ofensivo, lagunas en el manejo del partido, agujeros nítidos en defensa y más.

"Lejos ya de ser el espejo del planeta fútbol, el Barça ha perdido la pelota y el norte, también las señas de identidad que en su día lo definieron. (...) El equipo ya no es lo que era, sino un sosias de mala calidad, una imitación que no se sabe a qué juega", analizó El País.

El Barcelona recuperó a Luis Suárez, pero el uruguayo está atravesando las dificultades propias de un futbolista que permaneció cuatro meses sin competir por la sanción que le impuso la FIFA tras su mordisco en el Mundial de Brasil. Jugó tres partidos y no marcó ningún gol.

"Se le fichó como delantero centro y juega de extremo derecho. Le falta velocidad y parece que le sobra peso", reconoció Sport.

La entrada de Suárez agregó un nuevo problema táctico. Si el equipo ya tenía dificultades para agruparse con armonía en defensa, la decidida apuesta por un esquema con tres delanteros -Messi, Neymar y Suárez- añadió problemas estructurales, más allá de que el conjunto gane en dinamita ofensiva.

Además, queda el conflicto de Gerard Piqué, quien no jugó por segundo encuentro consecutivo, lo que alimentó las críticas sobre eventuales comportamientos poco profesionales del central.

Lo que sí le permitió a Luis Enrique el triunfo en Amsterdam fue ganar tiempo. Por cortesía de Messi.

Su próximo partido en la Liga parece asequible con su visita al Almería, pero después deberá afrontar dos jornadas consecutivas ante equipos punteros, como son Sevilla y Valencia. Y el 10 de diciembre decidirá ante el Paris Saint-Germain el liderato de su grupo en la Liga de Campeones.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios