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Messi no encuentra compañero

Primero se marchó Samuel Eto'o, luego fue Zlatan Ibrahimovic y, por último, David Villa: la salida del español es la constatación de lo difícil que es encontrar un compañero sólido para el argentino Lionel Messi en la delantera del Barcelona. El club azulgrana confirmó el lunes la venta de Villa al Atlético de Madrid por 5,1 millones de euros, es decir, ocho veces menos de lo que le costó el jugador al Barça hace sólo tres años.

Villa sigue el camino que antes emprendieron Eto'o e Ibrahimovic, jugadores que abrieron la puerta de salida del Barcelona antes de tiempo, sin finalizar el contrato y por expreso deseo del club.

El puesto de delantero acompañante de Messi se ha convertido en toda una maldición en el Barcelona durante los últimos años. Ninguno encuentra su sitio y todos acaban saliendo por la puerta de atrás del club azulgrana.

Eto'o lo hizo en 2009 tras cinco exitosas temporadas llenas de goles. Pero el camerunés se estrelló contra los deseos de su técnico de entonces, Josep Guardiola, quien no lo quería en el equipo.

El jugador africano fue transferido al Inter de Milán a cambio de Ibrahimovic y 46 millones de euros. En menos de un año quedaría constatado que fue una de las operaciones más ruinosas en la historia del Barcelona.

El sueco nunca se adaptó al equipo y acabó sembrando la discordia en el vestuario del Barcelona. Ibrahimovic no tuvo palabras demasiado amables para Guardiola y la prensa habló de eventuales desencuentros con Messi.

A Eto'o e Ibrahimovic no ha tardado en sumarse el español David Villa, quien tuvo un gran primer año en el Barcelona al marcar 28 goles en 62 partidos, siendo un futbolista muy importante en las conquistas de la Liga española y la Liga de Campeones.

Sin embargo, el 15 de diciembre de 2011, durante la disputa del Mundial de Clubes, el máximo goleador de la selección española se fracturó la tibia de la pierna izquierda y se despidió de todo el curso.

Villa regresó la siguiente campaña pero no fue titular con Tito Vilanova, nuevo técnico del Barcelona. Además, se rumoreó en algún momento de la temporada la existencia de algún desencuentro con Messi. Por todo ello, tanto club como jugador decidieron que lo mejor era separar caminos.

Ahora llega el brasileño Neymar, avalado por su título de la Copa Confederaciones y su galardón como mejor jugador del torneo. Sin embargo, su fichaje también aparece en medio de debates y especulaciones sobre cómo encajará dentro y fuera del campo con el mejor jugador del mundo.

El primero en levantar el dedo acusador fue Johan Cruyff, una de las personas más influyentes en el entorno del Barcelona. "Yo no pondría dos jefes en un barco. Hay que aprender del pasado. Si estudias bien la historia, ya sabes si está bien o mal hecho. ¿Qué necesidad hay?", dijo Cruyff sobre la incorporación del brasileño.

Aunque también hay voces contrarias, como la de Guardiola, que afirmó que "Messi y Neymar funcionarán juntos".

En las botas y la cabeza de Neymar está acabar con un signo que ya parece una maldición: la del acompañante de Messi en el Barcelona.

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