ciclismo lTour de Francia

Mal arranque para Contador

  • El español se ve envuelto en una montonera y pierde 1.14 respecto a Andy Schleck, pese a entrar en el mismo grupo · Gilbert cumple con los pronósticos, gana la etapa y es el primer líder de la ronda

El belga Philippe Gilbert (Omega Pharma), número uno de la clasificación mundial, fue el encargado de estrenar el maillot amarillo del Tour de Francia al vencer en la primera etapa disputada entre el Paso de Gois y el Mont des Alouettes, de 191,5 kilómetros, en la que una caída a nueve kilómetros de meta retrasó 1.20 a Alberto Contador y Andy Schleck, los grandes favoritos. En cambio, el luxemburgués aventaja en 1.14 en la general al madrileño, pese a que entraron juntos, puesto que los jueces aplicaron el reglamento después de que el ciclista del Leopard cayera a menos de tres kilómetros para el final.

Etapa inicial llena de tensión, nervios y caídas. Gilbert, el mejor clasicómano del pelotón, cumplió el pronóstico en un final en ligero ascenso que se adecuaba a sus condiciones. No se vio involucrado en la caída que destrozó al pelotón y a falta de un kilómetro contestó contundentemente a un ataque del suizo Fabian Cancellara para imponerse a su estilo.

Gilbert, que cumplirá 29 años el próximo martes, llegó a meta con 3 segundos sobre Cancellara y 6 respecto al noruego Thor Hushovd, quienes precedieron al campeón de España, José Joaquín Rojas. El pelotón, partido en dos fue entrando en la meta del Monte de las Alondras en pequeños grupos.

En uno de ellos, a 1.20 minutos, pasó Contador junto a Samuel Sánchez y Andy Schleck, tres favoritos implicados en la montonera que se produjo a nueve kilómetros de meta, aunque no llegaron a caer. Sangría de tiempo en el debut para el triple vencedor del Tour. Se salvaron de la quema Evans, Frank Schleck y Vinokurov, entre otros, bien colocados y con mejor suerte en el momento del accidente.

La primera semana del Tour siempre arroja un tinte de temor en el pelotón. Hay fuerzas, nervios, muchos quieren destacar y se multiplican las caídas. Desde la salida en el Paso de Gois hubo percances. En la marcha neutralizada se cayó el alemán Greipel, luego se fueron al suelo innumerables corredores, entre ellos David Arroyo y Pablo Urtasun.

Una vez anulada la escapada de la jornada, que protagonizaron de salida dos franceses, Pierrig Quemeneur (Europcar) y Jeremy Roy (Francaise) y el holandés Lieuwe Westra (Vacansoleil), se desencadenó la batalla de la colocación. Los equipos de los esprinters y el Omega de Gilbert, trabajaron para echar abajo una aventura estéril de 174 kilómetros.

Más nervios, y alguna imprudencia por parte de algún espectador. Uno de ellos rozó con el codo a un corredor y se formó una espectacular montonera que formó un muro de material humano, ruedas y fibra de carbono. Una lotería para algunos, un golpe bajo para otros.

El Omega estaba tirando a tope en cabeza, secundado por el equipo local del Europcar, ilusionado por dar una alegría a su patrocinador regional de la Vendee. Entonces se produjo la caída y la reacción de los lobos del pelotón. El Radioshack de Klöden, Brajkovic y Leipheimer y el BMC de Evans recibieron la noticia de que Contador y Andy Schleck se habían quedado entre el amasijo de bicicletas. El madrileño se puso a rueda de los hombres del Euskaltel que llevaban a Samuel Sánchez, a 32 segundos de la cabeza.

Un ascenso final de 2,2 kilómetros al 4,7 por ciento estaba marcado como la zona clave para resolver la etapa. Y así fue. Atacó Vinokourov con uno de sus típicos arranques, contestaron el francés Voeckler, Gilbert y Cancellara, y fue el campeón mundial y olímpico contrarreloj quien quemó las naves a un kilómetro de meta.

Saltó detrás Gilbert con un ataque demoledor a 600 metros de la pancarta. Un latigazo definitivo, incontestable, que le llevó hacia su primera victoria y primer amarillo en el Tour de Francia.

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