Jairo regresa justo a tiempo
El defensa debuta por fin con el Chiclana tras seis meses lesionado
Fue en El Rosal, el campo en el que disputó sus últimos partidos entonces con la camiseta del Balón de Cádiz, donde Jairo Gómez Vargas volvió a sentirse futbolista tras seis meses de calvario. El defensa, ahora en el Chiclana, no había podido siquiera debutar a las órdenes de José Luis Otero esta temporada por culpa de unos problemas de pubis para los que no encontraba solución. Visitó a varios fisioterapeutas, probó diferentes tratamientos pero las molestias no remitían y Jairo pensó incluso en dejar el fútbol. "Me he llevado seis meses parado totalmente, ya en el Cádiz no entrenaba, sólo jugaba por el problema del pubis. Al empezar la pretemporada con el Chiclana el dolor fue a más y decidí dejarlo, te llevas tanto tiempo parado y sin saber que pasa que te agobias, pero Otero me dijo que no abandonara, que volviera poco a poco", explica el central y lateral.
Cansado de probar diversas opciones sin suerte, se puso en manos de Domingo, el preparador físico del club, y con su ayuda encontró por fin la solución a su problema. No era el pubis sino la cadera la fuente de sus dolencias, unas molestias que han remitido gracias al uso de unas plantillas especiales. "Domingo ha sido la clave, si no fuera por él aún estaría dando vueltas buscando qué es lo que tengo". Con el nuevo tratamiento Jairo logró entrenar de nuevo sin dolor y en la última jornada, precisamente frente a su ex equipo, el míster le dio la oportunidad de volver a pisar el césped en un partido de competición. Fueron apenas unos minutos, pero más que suficientes para recuperar unas sensaciones que tenía ya casi olvidadas. "Volver en El Rosal es una coincidencia y también una motivación extra, un compañero se puso enfermo a última hora (Vela) y tuve opciones hasta de ser de titular, pero no queríamos arriesgar", recuerda.
El chiclanero llega justo a tiempo, a falta de seis jornadas para acabar el campeonato, para contribuir a lograr el objetivo del conjunto blanco, que no es otro que el ascenso a Tercera División. Al equipo lo ve "muy metido" y reconoce que después de todo lo que ha pasado estos meses subir de categoría con el Chiclana, el club de su tierra y en el que ha desarrollado casi toda su carrera deportiva, sería "una gran ilusión". En lo personal su objetivo ahora es disputar la titularidad a sus compañeros, que están ofreciendo un gran nivel. "Todos lo están haciendo muy bien, tanto los que juegan en su posición como jugadores como Vela o Montoya cuando han tenido que jugar ahí. No queda más remedio que pelear por el puesto".
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