fútbol tercera División

Dura pelea con el gol

  • El Cádiz B rescata un punto en el 92' ante el Espeleño, después de fallar un penalti e infinidad de oportunidades

Jordi Tur encara a Juanito, capitán del Espeleño. Jordi Tur encara a Juanito, capitán del Espeleño.

Jordi Tur encara a Juanito, capitán del Espeleño. / julio gonzález

El Cádiz B se tuvo que conformar con un punto cuando puso todo de su parte para llevarse los tres. El filial gozó de ocasiones para dar y regalar, incluido un penalti que falló Pekes, y tuvo contra las cuerdas al Atlético Espeleño en la primera media hora de la segunda parte, cuando el rival pudo llevarse un saco. No lo hizo y al final, tras marcar el cuadro cordobés, tuvo que tirar de épica para evitar una debacle total e injusta.

Los espectadores presentes en el campo Ramón Blanco asistieron a un encuentro muy entretenido, de los que gusta ver. Los dos conjuntos apostaron por atacar con velocidad y verticalidad, y aunque no fuera una exquisitez táctica, lo cierto es que las llegadas a ambas áreas provocaban que el primer periodo se hiciera incluso hasta corto. Nada más ponerse el balón en juego los dos equipos metieron la directa a cada portería como un combate que se resuelve a los puntos, golpe sobre golpe. Sergio Ortiz, con pasado cadista y experiencia en Segunda B, fue el primero en probar suerte desde lejos; lo hizo dos veces en cinco minutos pero Christian Arco estuvo certero.

Cada fase del choque se trasladaba de una parte del campo a la otra según atacaba uno y otro, y tomó el relevo Pekes con un remate forzado que sacó el portero en dos tiempos. Fede contrarrestó con otro tiro raso al que respondió Arco con seguridad, mientras que Braganza colgó al área para que Chapela obligara a José a hacer una intervención de mérito.

La locura de ir y venir tuvo un punto y seguido en el minuto 24. Josan comete penalti sobre Pekes y el filial tenía la oportunidad de abrir brecha. Sin embargo, el portero del Espeleño adivinó el lanzamiento al ariete. Ese error sacó un poco del partido al filial, que bajó sus prestaciones hasta el descanso.

Tras el mismo, los aficionados asistieron a los mejores 30 minutos del Cádiz B en lo que va de temporada. El equipo de Juanma Pavón se hizo dueño del juego a la par que los de Espiel parecían acusar el cansancio. Entre el 45' y el 69' hay que contabilizar hasta ocho llegadas ideales para que los de casa abrieran la cuenta. Pekes, Peter -en dos ocasiones-, Javi Pérez, Braganza, Sergio, Javi Navarro e Iván Chapela pusieron a prueba a un José que se convirtió en el mejor de los suyos. Uno de esos ataques se resolvió con un tiro de Peter que el portero dio la sensación de parar desde dentro de la portería; la mala ubicación del asistente no le sacó de dudas y dejó seguir el juego ante las leves protestas de los cadistas.

El arreón gaditano se fue apagando y el Espeleño reapareció cuando menos se esperaba con un tiro en parábola de Pablo Mogollón que entre Christian Arco y el travesaño evitaron que se colara dentro. Con el duelo agonizando un desafortunado resbalón de Moi dejó a Cristian con todo a favor ante el portero del filial, al que regateó para marcar a placer. Un palo en toda regla y un premio excesivo para el que menos lo merecía.

Pavón no acertó con los cambios a pesar de las buenas intenciones, aunque le salió de perlas mandar arriba en la prolongación al central Saturday, que a lo Sergio Ramos o Piqué resolvió un balón largo con una vaselina más propia de un '9'. Un empate que, sin ser justo a tenor de los méritos de unos y otros, al menos evitaba que al filial amarillo se le quedara la peor cara posible.

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