fútbol Segunda División B

Chris, nueva perla del San Fernando

  • El joven delantero, con los pies en el suelo: "Tengo que ir paso a paso y seguir esperando mis oportunidades"

Chris controla el esférico durante un entrenamiento. Chris controla el esférico durante un entrenamiento.

Chris controla el esférico durante un entrenamiento. / j.a.

El San Fernando CD lleva buscando un nueve desde el mes de junio. Pérez Herrera y compañía han barajado mil y una posibilidades en esa posición del terreno de juego. En ella han actuado interiores izquierdos y derechos como Manu Palma y Edu Maceira, extremos como Javi Casares y Pedro Ríos e, incluso, Pablo Aguilera en la que es su posición natural.

Pues de golpe y porrazo el técnico azulino se ha sacado de la chistera un nueve, un delantero, un hombre que fije a la defensa y haga a los centrales contrarios sufrir de lo lindo. Es Christopher Ramos de la Flor, un gaditano de padre americano pero criado con la familia materna que el domingo encandiló a la afición, vio cómo se coreaba su nombre al ser sustituido y marcó el gol más bello de la jornada, el que significó el 1-0.

Está claro que su corta edad, no en vano nació el 16 de enero de 1997 por lo que atesora 20 años, está reñida con su timidez a la hora de afrontar una entrevista, pero lo que se le denota de inmediato es una tremenda humildad. Tanto su familia como el cuerpo técnico del equipo azulino, como sus propios compañeros, le han dejado a las claras que hay mucho camino que recorrer, que no hay nada hecho y que solamente se trata de dos ratitos donde todo ha salido bien, quizás avisándole de los sinsabores que tiene el fútbol.

Chris afirma de inicio que "está claro que estoy tremendamente contento y que las cosas me han salido bien en el primer partido que disputaba como titular, pero también tengo claro que hay que seguir trabajando, que esto es largo y difícil y que en el mundo del fútbol nadie regala nada si no es con esfuerzo y con muchas ganas".

Vuelve la vista atrás y recuerda los momentos vividos el domingo en el partido ante el Murcia. El jugador nos narra el primer gol y nos apunta que "el míster me dice continuamente que, cuando tenga oportunidad, con mi velocidad me lance el balón y busque el espacio, y así lo hice. Pude sortear al defensa y tuve algo de tranquilidad para marcar".

Entonces llegó el éxtasis, se volvió con la mente fija buscando "principalmente a mi abuelo Pedro, porque siempre ha estado ahí conmigo, siempre me ha apoyado y es mi resguardo. También estaban mi madre y mis amigos, y con ellos quise celebrar el primer gol que meto en Segunda B".

En el segundo tanto "no me dio tiempo a verlo bien porque cuando hice la vaselina no pude observar, por el destello del sol, si el balón entraba o daba en el poste, aunque posteriormente ya observé cómo Carri llegaba y marcaba un gran gol, porque era complicado girar el cuerpo y enganchar la bola. Me dio igual de alegría que el primero".

Y es que Chris tiene claro que "la victoria fue de todos y es impresionante. Nadie se puede imaginar el tremendo ambiente que hay en el vestuario, en el plantel, lo que ayuda a los más jóvenes, que nos divertimos entrenando y jugando".

Por eso, "la victoria fue muy importante para todos, empezando por el entrenador y terminando por todos los que trabajan en el San Fernando. Habíamos hecho un gran esfuerzo y no hubiese sido justo que no consiguiésemos los tres puntos", comenta a continuación.

El delantero no quiere ni hablar de titularidad conseguida: "En el San Fernando no hay titulares indiscutibles y hay que trabajar día a día y entreno a entreno porque si algo tiene el míster es que no se casa con nadie. Si quiero jugar el domingo, tengo que trabajar a tope toda la semana y convencer al entrenador de mis posibilidades, pero igual ocurre al resto de mis compañeros y, por ello, el trabajo es muy bonito. Lo que sí tengo claro es que si no juego de titular y tengo la suerte de ir a Badajoz seré el primer apoyo de mis compañeros", sentencia.

Chris comenzó su carrera en el Portuarios de Cádiz, de donde pasó al Géminis y luego al Tiempo Libre. Posteriormente estuvo en el Cádiz desde infantiles hasta cadetes, para volver luego a los juveniles del Tiempo Libre. La campaña pasada estuvo jugando en un equipo de Tercera División de las Islas Baleares, concretamente el CE Mercadal, "y fue José Pérez Herrera el que me reclamó para el San Fernando. Aunque iba a jugar en el filial, solamente he entrenado una vez con el equipo B y, desde que llegué, lo he hecho con el primer equipo", afirma.

Con la humildad por bandera, es diáfano al señalar que "tengo que ir paso a paso y seguir esperando mis oportunidades, porque me gustaría ayudar en todo lo que pueda al equipo para buscar los puntos de la salvación y pasar una temporada divertida, pero soy consciente de que eso es muy difícil porque hay muy buenos jugadores en la plantilla", dice.

Termina nuestra conversación, sigue con su toque de timidez y humildad, las cuales se reflejan en su cara y expresiones. San Fernando, el San Fernando, ya tiene su nueva perla, su futuro más inmediato. Ahora solamente queda pulirla.

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