Fútbol | Segunda B / Fase de ascenso a Segunda A

Camino adecuado para el San Fernando (2-1)

  • El equipo isleño es capaz de retomar su mejor imagen y derrota al Betis Deportivo

  • Francis Ferrón, de penalti y Hugo Rodríguez, con un tanto olímpico, los goleadores

Biabiany, que provocó el penalti del primer gol, lucha con la pelota con Simón.

Biabiany, que provocó el penalti del primer gol, lucha con la pelota con Simón. / A. QUINTERO/SAN FERNANDO CD

De esta forma sí. Es increíble como el San Fernando ejerce continuamente de camaleón y cambia radicalmente en cuestión de días. Si los azulinos mostraron una gran versión en Murcia el pasado domingo, el miércoles, ante el Linares, fueron una sombra de sí mismos y ante el Betis Deportivo volvió a ofrecer su mejor cara, esa que encandila, esa que gusta y esa que cosecha éxitos y victorias. Ante el filial verdiblanco tocó la cara buena y, como contraprestación, el equipo azulino consiguió la primera victoria en esta segunda fase de la competición. Estamos convencidos de que esto tendrá un porqué, pero por más que analizamos no podemos encontrar la razón de el porqué se cambia tan radicalmente de un partido a otro.

Y es que ante lo jóvenes cachorros del Betis, el San Fernando de Stankovic tuvo ganas, tuvo intensidad, tuvo entrega y tuvo una ilusión que le llevó en volandas a la victoria, esa victoria que le alimenta el sueño, esa victoria que cambia radicalmente el concepto de abatimiento que había inundado a la familia azulina. Lo dicho, ni antes se era tan malo, ni ahora se es tan bueno, es cuestión, al parecer, de días.

Es cierto que el técnico serbio tuvo que cambiar radicalmente sus pensamientos. De momento anuló el tan llevado doble pivote, con Lolo González y Raúl Palma, que no le estaba llevando a ninguna parte. Con eso tuvo un efectivo más en banda, en este caso el joven Manu Moreno, y con esto metió de enganche a Hugo Rodríguez y a Sandro Toscano le dio más espacio para, en la sala de máquinas, crear ocasiones que terminaban, casi con continuidad en desdobles en bandas que creaban peligro.

Quizás ahí estaba la clave, pero significaba romper con lo que se ha venido ofreciendo toda la temporada y, de paso, dar de alguna forma el brazo a torcer. También la disposición del Betis Deportivo, con tres centrales y dos carrileros largos, dejaba muchas expectativas en las bandas y era el momento de aprovecharlo.

Con esto, los primeros minutos, sí elevados en intensidad pero con poca profundidad en las acciones, dejaban a las claras que los isleños salían con el cuchillo entre los dientes, lastimados por la derrota ante el Linares y con unas ganas tremendas de hacer las paces con sus aficionados que correspondían al esfuerzo con ánimos.

Así llegó la primera de las pocas y escasas ocasiones que se saldaron en la primera mitad. Una jugada trenzada por varios jugadores azulinos, en el 12, terminó con un balón en profundidad a Varela que se internó hasta casi la misma línea de fondo para servir un pase que despejó in extremis Luis Martínez.

Seguían insistiendo los isleños, que se encontraban enfrente un equipo sin complejos, peleón, descarado y con una tremenda calidad. En el 21’ la segunda jugada tuvo el mismo protagonista, Varela, que volvió a centrar para que el remate de Francis Ferrón de cabeza se fuese alto por muy poco.

Con las espadas en todo lo alto llegó la finalización de los primeros 45 minutos, donde no hubo mucho que reseñar en cuanto a jugadas de peligro, pero donde los isleños dejaron claro que las sensaciones que transmitían distaban mucho de las que ofrecieron el pasado miércoles ante el equipo de Alberto González.

La segunda parte comenzó dubitativa y, bien es cierto, que los béticos contaron con las dos más claras oportunidades de ponerse por delante en el marcador. Ocurrió en el 51’ cuando Mizzian asistió a Raúl que, solamente para empujarla la mandó alta. Y ocurrió en el 55’ cuando una indecisión de la zaga azulina se podía haber traducido en lo ocurrido en los dos partidos anteriores de esta fase de la Liga, aunque el propio Mizzian se internó y no acertó en marcar.

Tenía que llegar la reacción azulina en forma de gol, aunque fuese de penalti, aunque fuese de un fallo defensivo del equipo de Sevilla y aunque Biabiany fuese el más listo de la clase para llegar a un balón suelto dentro del área y ser derribado por Rebollo. El penalti consiguió que Francis Ferrón echase agua a su sequía goleadora, para darle tranquilidad a los suyos y a los que sufrían en las gradas.

Se estiraban los verdiblancos en busca del empate, aunque lo más peligroso fue un disparo lejano de Fran Callejón al que respondió con apuros Perales. Pero tenía que llegar lo mejor de la tarde, el desembolso de pañuelos. Es cierto que Hugo Rodríguez lleva varias jornadas intentando el gol directo a un saque de esquina, pero es que el jerezano se sacó el conejo de la chistera cuando lanzó un córner desde la zona entre la tribuna y el fondo norte, para dibujar un maravilloso gol olímpico que sentenciaba el choque de todas a todas.

Ya lo que quedaba no era reseñable, pero Omar Perdomo tuvo la suya en el 81’ en un disparo que atajó Rebollo. Lo del descuento es el cuento de nunca acabar. Un error puntual, un fallo inesperado y un resultado como el de siempre. Cuando el partido expiraba un saque de esquina de los foráneos, sin apenas peligro, fue continuado con un fallo en el despeje de Perales para que el cuero prácticamente sin darse cuenta diese en el cuerpo de Luis Martínez que anotaba atónito un gol que servía para muy poco porque inmediatamente el trencilla de turno pitaba el final de un partido que ha devuelto el sueño.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios