Deportes

El otro Cádiz demuestra que sólo sabe ganar

  • Los suplentes del equipo cadista no subestiman la Copa Federación y logran un triunfo con un gol de Rosu · Tras marcar se muestra firme en defensa y mantiene su ventaja

El Cádiz hizo lo que le interesaba, cumplir el trámite con el menor desgaste posible y lograr un resultado que le pusiera con un pie en la segunda eliminatoria. Porque pese a las dudas que genera un torneo tan extraño como la Copa Federación, el Cádiz demostró que es un equipo ganador y que no subestima nada. No era fácil afrontar un partido como el que jugó ayer en Granada. Pero lo sacó adelante con oficio y solemnidad. No le sacó brillo, pero tampoco le hizo falta para ganar.

Aunque la intención del Cádiz era superar la eliminatoria, la competición tenía un rango inferior a la Liga y así lo entendió Javi Gracia, que convocó a los menos habituales e incluyó a cuatro jugadores del filial. Igual estrategia utilizaba Braojos en el Granada, por lo que el encuentro no dejaba de ser un banco de pruebas para los suplentes y una oportunidad para reivindicarse, como en el caso de Dani o de Manu Barreiro.

Al final bastó un gol del rumano Rosu que en un chispazo dejó la impronta de su clase y el recuerdo de aquellos goles marcados al Real Madrid con el Numancia. Todo lo demás fue orden, concentración y saber gestionar un partido donde era difícil encontrar estímulos.

La primera parte fue mala por parte de los dos equipos, que pusieron interés pero poco juego. Dominó territorialmente el Cádiz, pero no dispuso apenas de oportunidades, salvo en jugadas a balón parado. Fue un encuentro en el que se puso de manifiesto la escasa motivación de una confrontación absolutamente descafeinada. El Cádiz intentaba hacerse fuerte en el centro del campo, a pesar de que tampoco conseguía tener superioridad numérica, pero por lo menos ponía más intención en sus acciones que el Granada, un equipo que se mostró muy respetuoso con los gaditanos.

La mejor oportunidad, sin embargo, fue para el Granada, en una contra en la que el canterano Colo no supo definir ante Dani. El juego se desarrolló principalmente en el centro del campo, aunque con poca profundidad. En el Cádiz se hacía énfasis en los balones largos para buscar a los corpulentos Barreiro y Rubiato, que incordiaron mucho a la zaga local, aunque sin oportunidades claras para hacer un gol.

Fue de destacar la reaparición del colombiano De la Cuesta, que se mostró seguro muy seguro en todas sus acciones junto con Bezares. Al Cádiz, sin embargo, le faltaban ideas para llegar con capacidad de sorpresa al área contraria y de esa forma todas sus acciones se desvanecían en el área rival.

En la reanudación, fue el Granada el que llevó la iniciativa y a los pocos minutos los locales reclamaron un posible penalti del ex rojiblanco Dani sobre Montes. Pudo haber pena máxima y pudo haberse quedado el Cádiz por debajo en el marcador. Pero se quedó todo en una situación que no llegó a darse y que, sin embargo, cambió radicalmente tres minutos después cuando los amarillos se adelantaron en el marcador. Fue en una acción aislada y en un balón muerto al borde del área que Rosu conectó con un zurdazo espectacular que se coló por la escuadra de la portería de José Antonio, que no pudo hacer nada.

De ahí al final fue un querer y no poder de los de Braojos. Sus jugadores estuvieron tan voluntariosos como inoperantes.

El Cádiz se mostró firme en defensa y administró su renta para llegar hasta el final con un resultado positivo para sus intereses.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios