Fútbol l Tercera División

El Cádiz B se 'aficiona' a las expulsiones

  • La plantilla liderada por Ángel Oliva acumula un total de diez cartulinas rojas cuando sólo se han jugado 16 jornadas de Liga

La intensidad mal entendida o las protestas fuera de lugar. El Cádiz B tiene su particular lastre en el alto número de expulsiones que ha sufrido en las 16 jornadas de Liga que han transcurrido en el grupo X de Tercera División. El filial amarillo, incluyendo a la plantilla y al cuerpo técnico, acumula diez tarjetas rojas cuando ni siquiera ha concluido la primera vuelta del campeonato. Y la realidad es que al equipo de Oliva no se le puede tildar de duro, aunque los datos están ahí.

Las expulsiones han tenido lugar en seis jornadas, aunque es curioso que se dan varios casos de más de una expulsión en el mismo compromiso liguero. El jugador que lidera esta clasificación de tarjetas rojas es Rubén Díaz, que está batiendo su particular récord al haber visto hasta en tres ocasiones el camino de los vestuarios antes de tiempo por orden del colegiado. Al futbolista paternero le ha sucedido esto en los encuentros Cádiz B-Mairena, Cádiz B-Córdoba B y Los Palacios-Cádiz B, disputado el pasado domingo.

Lo cierto es que Rubén Díaz nunca se esconde y ese ímpetu que le pone al juego, a veces con un cálculo erróneo, no está siendo bien entendido por los árbitros, ya que hubo casos en los que no mereció ser expulsado.

El peor bagaje tuvo lugar el pasado domingo en el campo Las Marismas, en Los Palacios, donde Paris, Poli y Rubén Díaz, precisamente tres jugadores de corte defensivo, se fueron a la ducha antes del final después de ver que el colegiado le mostraba la cartulina roja.

Otra jornada especialmente adversa fue la del Cádiz B-Marinaleda, ya que Juanito y Pecci dejaron el choque antes del final tras sendas expulsiones, al tiempo que el preparador físico del equipo, Jesús Medina, también se llevó una tarjeta roja que le sacó del banquillo y lo mandó a la grada. Hay que señalar que en aquel encuentro el árbitro cometió demasiados errores.

El propio Oliva se ha llevado también su ración porque en Ayamonte lo expulsaron, recibiendo por parte del Comité de Competición un severo castigo de tres encuentros.

La sensación es que el Cádiz B no es tan duro como dicen las estadísticas, aunque algo debe mejorar el equipo para que esta dinámica cambie a partir de ahora.

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