Baloncesto

No hay dos sin tres

  • España, a pesar de las bajas de Pau Gasol, Navarro, Ibaka y Felipe Reyes, parte como favorita para completar un trío de oros. Francia y Rusia, principales rivales.

La selección española, campeona de los dos últimos europeos disputados (Polonia 2009 y Lituania 2011), será el rival a batir por los 23 equipos restantes que participarán en Eslovenia del 4 al 22 de septiembre y que tratarán de evitar que consiga el que sería tercer oro consecutivo.

España vuelve a ser la gran favorita de la competición pese a las ausencias de peso que tiene en sus filas. Pau Gasol, Navarro, Felipe Reyes e Ibaka no estarán en Celje y Liubliana, las dos sedes en las que actuará el equipo.

Pero el equipo español ha demostrado en la preparación -de hecho, es la única selección que se presenta invicta a la cita continental- que tiene un plus, que es un equipo, lo que le confiere una ventaja sobre el resto.

Disminuido el juego y poderío interior de la selección española, con Marc Gasol como referente, faro y guía del equipo, los hombres exteriores adquieren una importancia vital. Ricky Rubio, Calderón, Sergio Llull, Sergio Rodríguez y el ahora capitán Rudy Fernández reúnen quizá el mejor juego exterior del Europeo, y deberán dar un paso adelante.

Otro aspecto importante será su teórica facilidad para anotar de tres puntos, ya que salvo Xavi Rey, el único pívot puro además de Marc, los restantes 11 jugadores pueden tirar y anotar desde la línea de 6,75 metros.

Esta circunstancia la conocen todos los rivales y, como se ha visto en los partidos de preparación, todos se centran en la defensa de Gasol, que aún así es capaz de pasar el balón para que sus compañeros aprovechen los huecos o tengan un tiro cómodo.

Aguilar y Claver tendrán que jugar de tres y las más de las veces de cuatro, con Germán Gabriel como veterano debutante en estas lides internacionales. La vuelta de Mumbrú y la continuidad de San Emeterio, ambos aleros puros pero con gran capacidad en el rebote ofensivo, serán no menos importantes.

Enfrente, el resto de selecciones, que pretenden acabar con el poder casi absoluto que ha demostrado en Europa en los últimos cuatro años.

Francia, la vigente subcampeona, también tiene problemas en sus hombres altos, con importantes renuncias como las de Joakim Noah, Mahinmi, Turiaf, Gobert y Seraphin, pero mantiene un nivel atlético, quizá el más alto de todas la selecciones, que unido a la calidad de Toni Parker y Batum la pueden llevar a lo más alto.

España ha ganado a Francia en los dos partidos de preparación en los que se han medido, pero seguro que las dos selecciones se guardaron algún as en la manga.

Rusia tiene las bajas de Kirilenko y Khryapa, que anunciaron su deseo de tomarse un respiro, además de Kaun y Bykov por lesión, pero tienen un bloque impresionante liderado por Shved. Junto al jugador de Minnesota Timberwolves, Fridzon, Monya y Sokolov serán jugadores importantes.

Turquía, con Turkoglu e Ilyasova al frente, también parece aspirante a todo, aunque siempre ha bajado su teórico nivel de juego cuando está lejos de su país.

Croacia, Eslovenia -como país organizador-, Macedonia, Montenegro, Serbia -sin Teodosic y con Krstic-, sin olvidar a una Lituania con sus jóvenes figuras con un año más de experiencia, serán rivales temibles y todos aspirantes más o menos claros a figurar en el podio final.

Diecinueve días de competición, con hasta tres partidos seguidos en días consecutivos en la primera fase, pondrán a prueba a todos los equipos.

El juego, las fuerzas físicas, el cansancio, la concentración, el ambiente de cada equipo, todo contará en un Europeo tan exigente como el que se disputará en Eslovenia, en el que España, con la oposición de todos, buscará su tercer oro consecutivo.

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