Reyes Magos
Crónicas asociales. Anguita. FSM
A finales de los años 80 Anguita era una esperanza para la renovación de España, abrumados por un PSOE que había llegado a lomos de la ilusión de millones de españoles , mientras modernizaba el país se convirtió en una máquina de clientelismo: "yo tengo una prima que toca el oboe y otra con trabajo desde que está en el PSOE" que cantaba el Masa. Llegó el referéndum de la OTAN con el cambio radical de postura en el PSOE, llegaron el GAL y FILESA, en aquellos momentos donde hiciera lo que hiciera el PSOE, siempre contaba con el apoyo de la población. Si ponían de candidato a la cabra de la Legión en cualquier pueblo, ganaban. En aquel panorama llegó el alcalde de Córdoba, Julio Anguita, primero como candidato de la recién creada Izquierda Unida-Convocatoria para Andalucía (¡el programa de las amapolas!) y luego IU para toda España. Muchos pensamos que podía suponer una regeneración después de la asfixiante presencia del PSOE. Algo se rompió con la caída del Muro, cuando se produjo una presión social con el fin de que se disolviese el PCE. Lo que había sido una idea compartida, convertir IU en un movimiento político reformista y radical, pasó en manos de Anguita a una locura colectiva, enrocados en su propia arrogancia: expulsión de Esquerda Galega, de Iniciativa per Catalunya, de Nueva Izquierda, ruptura con CCOO, todos ellos considerados traidores a la causa. La política de las dos orillas: en una está la gente honrada y la izquierda verdadera, en otra todos los demás, unos infames corruptos. Esa superioridad moral se trasladó a toda Izquierda Unida . Salió la peor cara de Anguita, ese estilo joseantoniano que dijo Carrillo, esa arrogancia del poseedor de la verdad. Las depuraciones, el infarto , la pinza IU-PP, los acuerdos con Aznar, todo aquello mandó a IU hacia su nivel electoral anterior, tras diez años de experiencia anguitista. Curiosamente aquellos más fervientes seguidores de Anguita, los más radicales antisocialistas, terminaron gobernando con el PSOE en Andalucía y ahora en Madrid. Incluso los hay que han hecho doblete, como Amanda Meyer. No sé qué dirá la historia, para mí Anguita fue una decepción,quedará más como una frustración que como una ilusión. Se recordará también a Anguita como el único caso de un dirigente de izquierda que gustaba a al gente de derechas. Esperemos que se recupere y siga ofreciendo sus homilías para los creyentes. Recomendación: "La revolución y nosotros que la quisimos tanto" de Daniel Cohn Bendit, Dany el Rojo. El dirigente de los Verdes alemanes pasa revista a los movimientos del 68: Panteras Negras, Brigadas Rojas, Gauche Proletarien, Joshka Fisher y tantos otros que iban a cambiar el mundo y al final el mundo les cambió a ellos. Un libro solo apto para adultos.
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