Vecinos del Pago Melilla sufren un vertido de fecales desde hace 10 días
Un arroyo, al parecer proveniente del Novo Sancti Petri, discurre por varias calles con un repugnante olor · Una entidad vecinal asegura que el tufo es "insoportable" y lo denuncia en el Juzgado
Vecinos del Pago Melilla mostraron ayer sus quejas por el nauseabundo olor que soportan desde hace al menos 10 días debido a un riachuelo que atraviesa esa zona y que arrastra gran cantidad de residuos fecales. La Asociación de Vecinos Caño Romeral denunció ayer mismo los hechos en los juzgados de la ciudad al considerar que es "insoportable" el hedor que desprende el arroyo.
Según algunos vecinos de la zona, en concreto de la calle Ceuta, señalaron ayer que son ya muchos los días que están aguantando esta situación, que ha empeorado sobre todo las últimas 48 horas puesto que el olor fétido se hace cada vez más insufrible.
Al parecer, el arroyo procede del Novo Sancti Petri de una tubería cercana al residencial Zahara, próxima a la zona de prácticas de golf, según indicaron ayer a este periódico varios afectados. Desde ahí, el agua atraviesa el Pago de Melilla y luego desemboca en el río Carrajolilla.
Del mismo modo que se ha puesto la denuncia en los juzgados, agentes del Seprona de la Guardia Civil también han sido informados sobre el vertido de fecales para que procedan a la elaboración de un informe. En este sentido, será la Benemérita quien determine de dónde parte esa pestilente fuga.
La asociación vecinal Caño Romeral ya interpuso una denuncia hace dos años por estos mismos motivos, pero desde entonces no se han producido vertidos de residuos fecales de forma tan intensa como ahora.
Además, según testimonios de afectados, cuando pasan los coches por encima del riachuelo y grandes charcos originan que salpiquen restos fecales a las fachadas de las viviendas "que ya están negras de la suciedad que les caen encima". Matizaron que el paso de vehículos también provoca que se remueva aún más esos vertidos y, en consecuencia, se reactive más la pestilencia por los alrededores de esa zona.
Los vecinos han tenido que colocar una hilera de piedras de calle a calle para poder cruzarla, algo que para algunas personas supone una misión imposible y, para otras, un riesgo de caída al vertido de fecales.
Durante los días de temporal de lluvias, que afectaron a gran parte de la provincia, el agua ya bajaba con excrementos y todo tipo de residuos por el Pago de Melilla, declararon los vecinos. Desde entonces, añaden, el vertido no cesa pese a que ya no hay precipitaciones importantes desde hace varios días.
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