La crisis del coronavirus Lunes de reclusión en Chiclana

  • La ciudad presenta un aspecto fantasmagórico sin apenas gente por la calle y nula actividad comercial  

Calles vacías, cafeterías y bares cerrados. Una playa sin nadie para disfrutarla y mucha incertidumbre. Eso es la imagen que presenta Chiclana en este primer día laborable tras declarar el Gobierno el Estado de Alarma. En un recorrido por la ciudad tan sólo se aprecia a personas con sus perros o poca gente con carritos de compra y bolsas con alimentos. Poco más. El tráfico es inapreciable en comparación con cualquier lunes anterior, sin prisas y sin los atascos mañaneros con cientos de personas al volante para acudir al trabajo o dejar a los niños en el colegio.

"Ahora nos damos cuenta de la vida que dan los bares y las cafeterías", comentaba un señor mientras realizaba su compra en el Mercado de Abastos, instalaciones que por cierto registraba en la mañana de hoy un importante bajón de clientes, aunque también hay que decir que los lunes son los días menor fuertes con la pescadería cerrada. "Pero aunque sea lunes, nunca hemos visto a tan poca gente en la plaza un lunes", añadía la dependienta de una frutería.

En las zonas comerciales como el centro se respiraba una angustiada sensación de vacío e incertidumbre con momentos de silencio y sin las actuaciones musicales callejeras. En Urbisur un panorama parecido con numerosos comercios cerrados. Pero también se han experimentado escenas de confusión en el primer día laborable tras el Estado de Alarma, ya que en el polígono industrial de Pelagatos había trabajadores y empresas de distintos sectores que desconocían sin podían trabajar en las naves o no. Algunas empresas proseguían su labor y otras fueron cerrando conforme avanzaba la jornada. El caso es que se desconoce cuáles son las que se les permite desarrollar su actividad o no.

Por su lado, playas como La Barrosa o Sancti Petri están desiertas, enclaves en los que se suelen ver a numerosas personas paseando, haciendo deporte o disfrutando de la costa chiclanera. O también se han dejado de ver a los numerosos grupos de personas en la denominada "ruta del colesterol" en la zona de la costa.

Chiclana vive así esta primera jornada que ya se barruntaba desde este pasado fin de semana con apenas nadie por las calles y con dos semanas de confinamiento por delante, si bien se espera que esta situación se alargará más de lo previsto.    

   

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