Tinta china

Cuando las coplas se salen del tiesto

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Algo tendrán las coplas, y acaso el espíritu libre del gaditano, que no hay manera de etiquetarlas, ni de almacenarlas, ni de usarlas como arma arrojadiza, ni de servir a nadie. Las coplas vuelan libres, se salen del tiesto, por mucho que algunos pretendan teledirigirlas. Cualquier autor aspira a lograr que su repertorio sea de todos, que al cabo de los años se cante, vaya suerte de tradición oral. Cádiz le habla clarito al mundo, el mundo ya no es redondo, el globo asiste impertérrito al espectáculo sin fin y busca, rebusca entre los escombros del olvido. Pretenden enmarcar las coplas en propiedades, derechos y exclusividades se escapa a la razón, miren por dónde cada día ofrece ejemplos de lo contrario. Hay gente ahí afuera que necesita las coplas como el aire, que no entiende de promociones turísticas sino del mensaje de cada copla. El día que Cádiz deje de mirarse al ombligo ...

Llegó con el tornado que tanto en Cádiz ha dado que hablar. Luce tres eles en su identidad cibernética, saltó de su blog a otro blog y luego a otro, azorada por la curiosidad atizada por la levantera que alarmó tontamente a medio Cádiz, y allí encontró una copla sencilla y arrebatadora. Barbateña de Belén, profesora de Universidad en el corazón de Palestina, la joven exiliada halló la letra de la comparsa de Los Ruinas, ecos de la letra, pues aún no se cuelgan las letras nada más cantarse en el Falla, no sé a qué esperamos. Mensaje de horror, preguntas al cielo, una letra que seguramente acudirá al certamen de Derechos Humanos, obra de Miguel Ángel García Argüez, cantada por la comparsa de Cheza, hecha suya por el gaditano solidario. Llegó ella de casualidad a un rincón soleado de la blogosfera y se presentó: "Trabajo en la Universidad de Belén y ahora que se acerca el momento de hablarles de Carnaval, qué mejor para entender cómo empatizamos con ellos que mostrarles esta letra. Un saludo desde Palestina". Habría que enviarle un dossier, un cuaderno, un archivo completo con todas las letras sobre Palestina que se han cantado y se cantarán este año en el Falla y en la calle. Los universitarios de Belén lo agradecerán. La copla puede confortarles, espolearles, hacerles sentir libres en su escueto e injusto mundo, lanzarse a la aventura de escribir letras y músicas propias para arrojarlas al aire como quien impulsa a una paloma a tomar fuerzas y volar libre. La profesora barbateña lleva dos años en la zona, en la Belén real, no en Belén con los pastores. En Belén con los pastores viven desnortaos muchos chovinistas exacerbados o yoyoístas enfermos de egoísmo y envidia, y otros autores que entonan inútiles cantos a su estampa y a la de sus enemigos íntimos. El día que el Carnaval de Cádiz deje de mirarse al ombligo ...

La asombrosa y hermosa función social y cultural de la mencionada copla de Los Ruinas pone de manifiesto el poder de la palabra, los avances de los medios de comunicación, los sueños de libertad en el mundo, campanas de redención, portazos a la censura y esperanza. Las coplas, a ver si nos enteramos, no se muestran a un jurado, ni al público de un concurso, ni mucho menos a las autoridades incompetentes, las coplas vuelan libres, ¡cogedlas ahí!

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