El último esperpento del curso

El conjunto amarillo pone fin a una campaña desastrosa con una derrota producida en una bochornosa segunda mitad tras irse con ventaja al descanso

Jesús Jaques Nuche

20 de mayo 2013 - 05:02

Lo que mal empieza, mal acaba. El Cádiz cerró ayer una nefasta temporada con el enésimo fiasco y además delante de una afición enfurecida que no se anduvo por las ramas a la hora de mostrar su indignación. Una bochornosa segunda parte -la enésima- condujo a los amarillos a la derrota frente a un Almería B que rozó la hazaña de entrar en los play-off hasta que la victoria postrera de Albacete lo dejó con la miel en los labios. El conjunto gaditano firmó una primera mitad decente de la que salió victorioso, pero desconectó tras el descanso sin el más mínimo reparo y faltó el respeto a la sufrida hinchada. Menos mal que no se jugaba nada en la última jornada en un partido que reprodujo los patrones de una campaña desastrosa.

No se guardó nada Raúl Agné pese a que nada se jugaba ya el Cádiz salvo la nada despreciable honra de despedir el curso con una victoria delante de una afición que no ocultó su enfado por el mal curso de los suyos. Repitió el once de El Palmar con la única novedad de Carlos Álvarez en lugar de Roberto Peragón.

Los visitantes tenían la obligación de ganar para apurar sus opciones de entrar en la fase de ascenso y lo demostraron desde el pitido inicial. Tres saques de esquina habían lanzado los rojiblancos a los diez minutos de juego, aunque no llegaron a inquietar a la zaga anfitriona.

Pronto marcó el Cádiz. Del posible 0-1 se pasó al 1-0 en un abrir y cerrar de ojos. Pasado el cuarto de hora Josete metió el pie justo a tiempo para evitar el remate de Edgar en boca de gol. Pero no falló el Cádiz en su primera llegada con peligro al área contraria. Corría el minuto 17 cuando Belencoso adelantaba a los amarillos en el marcador al culminar a placer un centro de Juan Villar, que había recibido un servicio milimétrico de Granell.

Los amarillos, liberados de la amenaza del descenso, jugaban con soltura hasta que el partido entraba en una fase aletargada que daba paso al protagonismo de un público que no se cortaba a la hora de manifestar su descontento con la temporada de su equipo. Pasada la media hora, los visitantes daban un poco de vidilla al asunto, aunque Joselu no alcanzaba por centímetros un centro de Edgar. Del posible empate casi se pasaba al segundo tanto del Cádiz, pero Carlos Álvarez (minuto 37) disparaba sin puntería tras plantarse solo ante el portero del Almería B.

Había que esperar hasta el último partido de Liga para ver a un conjunto amarillo sin presión, sin miedo de los jugadores a fallar un pase. Pocos podían imaginar el brusco cambio de rumbo que tomaría el choque tras el descanso.

Los amarillos disfrutaban de una nueva oportunidad para ampliar la ventaja justo antes del descanso, pero el testarazo de Josete, a lanzamiento de falta de Granell, se topaba con una acertada intervención del cancerbero Pirmin, que se estiraba al máximo para atrapar el balón poco antes de que el colegiado señalara el camino a los vestuarios.

Los coletazos iniciales de la segunda mitad presentaban a un Cádiz desganado, como si hubiera dado por terminado el encuentro en el intermedio. El técnico visitante daba entrada a la perla Hicham en busca de la remontada de un partido sin vida. Los locales, pertrechados en su campo, se entregaron a los brazos del cronómetro para tratar de conservar la mínima renta.

Mal le salía la apuesta a unos jugadores locales con poca voluntad y nulo criterio. Los almerienses se venían arriba con el tanto del empate (minuto 57), una obra de arte firmada por Edgar, que colaba el baló por la escuadra con un disparo desde 25 metros ante el que nada pudo hacer Aulestia.

Los mediterráneos cercaban el área cadista ante un equipo que por momentos parecía de vacaciones. El Cádiz se borraba del partido de manera incomprensible y el Almería B aprovechaba para darle la vuelta a la tortilla. En el minuto 64, Michel Zabaco completaba la remontada con un gol de cabeza a la salida de un saque de esquina que contaba con la inestimable colaboración de una defensa pasiva.

Agné buscaba la reacción con una única sustitución. Daba entrada a Calderón -en lugar de Tomás- a falta de veinte minutos para el final. Sorprendía que el preparador cadista tardara tanto tiempo en mover el banquillo, lo hiciera con la apuesta por un jugador inédito en los últimos meses y no agotara los cambios pese a tener en le recámara a Pablo Sánchez y Dieguito, dos jugadores de corte ofensivo. Toda la segunda parte de calentamiento para nada.

El Cádiz despertaba de la siesta para llegar, por fin, al área rival, pero no pasaba de un par de incursiones con peligro y poco más.

ÁRBITRO: Vico Moreno (catalán).

TARJETAS: Amarillas Fall (40') y Granell (79') por parte del equipo local; y Sergio (24') por parte del conjunto visitante. Expulsó al entrenador del Almería B, Francisco Gutiérrez (68').

GOLES: 1-0 (17') Belencoso El delantero ramata a puerta vacía un servicio de Juan Villar, que antes había recibido un pase en produndidad de Granell. 1-1 (57') Edgar El atacante del filial almeriense marca por la escuadra con un duro disparo desde fuera del área que sorprende a Aulestia. 1-2 (64') Michel Zabaco El jugador visitante perfora la portería local con un certero cabezazo a la salida de un saque de esquina.

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la 38ª jornada, la última del campeonato del grupo IV de Segunda División B, disputado en el Ramón de Carranza en presencia de 5.500 espectadores.

stats