Fichajes Cádiz CF | Análisis

Una plantilla más equilibrada

  • El equipo amarillo aumenta su potencial y está llamado a pelear en la parte alta

Machís es la incorporación más destacada del Cadiz en el mercado de invierno. Machís es la incorporación más destacada del Cadiz en el mercado de invierno.

Machís es la incorporación más destacada del Cadiz en el mercado de invierno. / Pepe Villoslada

El mercado de invierno finaliza con una plantilla fortalecida que invita al Cádiz CF a presentar batalla, ahora más que nunca, más allá del objetivo primitivo de los 50 puntos. Primero, por el potencial que atesora, impropio para caer sin más en los brazos del conformismo. Es, quizás, la plantilla más fuerte desde el celebrado retorno a la categoría de plata. La permanencia suena a poca cosa en este punto de la temporada.

Segundo, porque sólo descienden tres equipos tras la definitiva exclusión del Reus de la Liga. Y tercero, porque la zona del abismo queda a una lejana distancia de 13 puntos. Muy mal tendrían que hacerlo los gaditanos en la segunda vuelta para enredarse en problemas relacionados con la posibilidad de bajar a Segunda B.

El conjunto amarillo dispone desde el comienzo del campeonato de un bloque sólido que, sin los refuerzos que han aterrizado en pleno invierno, le ha servido para inscribirse en la dura contienda por el acceso a las posiciones de play-off –séptimo clasificado después de 23 jornadas–.

Con los cinco jugadores que han llegado y la inversión realizada por el club, con más dinero que nunca, el plantel es más fuerte y equilibrado y el reto no puede ser otro que tratar de agarrar un puesto entre los seis mejores. Nada asegura nada, pero el deber es intentarlo. Partido a partido. De lo contrario no tiene sentido tanto esfuerzo económico. Aleksandar Pantic, Luis Alfonso Espino, David Querol y Darwin Machís y Djordje Jovanovic son las cinco caras nuevas con las que el Cádiz aumenta su nivel.

La prioridad en enero pasaba por apuntalar las bandas después de la temprana lesión de Juan Hernández –baja desde principios de septiembre que se prolongará hasta el final de curso– y el poco encaje en el sistema que tuvo Salvador Agra.

Con las incorporaciones de Darwin Machís –cedido por el Udinese por lo que resta de campaña– y David Querol –fichado hasta el 30 de junio de 2021 tras quedar libre en el Reus–, el Cádiz es más completo en los costados. A partir de ahora la competencia va a ser feroz para ganar un puesto en el equipo. En principio Salvi y David Querol pujarán por un hueco en la derecha, mientras que Jairo y Machís lo harán en la izquierda. Cuatro titulares en potencia que causarán más de un dolor de cabeza al entrenador, Álvaro Cervera, a la hora de elegir en cada partido.

Si buena parte parte del juego del Cádiz se basa en las bandas, ahora las dos están más que cubiertas. A los dos extremos que ya estaban se unen otros dos que además tienen gol.

No parecía tan necesario los retoques en defensa salvo por la grave lesión que Servando sufrió en el encuentro contra el Tenerife de la Copa del Rey. El entrenador se las podía arreglar con los tres centrales restantes y la aportación de Edu Ramos en caso de urgencia, pero el club prefirió asegurar con un jugador más para ese puesto, en este caso Pantic, cedido por el Dinamo de Kiev con una opción de compra.

El fichaje del lateral izquierdo Espino no hace sino confirmar el objetivo del cuerpo técnico de reforzar ese lado de la defensa. La zaga, al igual que los extremos, parece aún más fuerte, aunque se produce un exceso de jugadores en el lateral izquierdo con tres especialistas para un solo puesto.

La delantera es la línea que más quebraderos de cabeza ha dado porque en la práctica había tres jugadores que acumulaban pocos minutos: Carrillo, Dani Romera y Mario Barco. El misterio se extendió hasta el último día de mercado hasta que llegó Jovanovic, un melón que está por abrir.

Están Manu Vallejo y Dejan Lekic, se queda el navarro, se une el joven serbio y además tanto Machís como David Querol pueden ejercer de puntas. No será por falta de jugadores.

El objetivo del club, con los movimientos que ha practicado en enero, es que el plantel sea más competitivo y se evite una caída en el rendimiento como sucedió en el segundo tramo de la pasada temporada, cuando el equipo se vino abajo hasta quedarse sin la fase de ascenso en la última jornada de Liga tras aquella dolorosa derrota en el terreno del Granada.

Las bajas de Salvador Agra –regresó al Benfica y de allí se marchó al Legia de Varsovia-, Azamoum –cedido al Elche–, Carrillo –traspasado al Córdoba–, Dani Romera –cedido al Rayo Majadahonda– y Alberto Perea -cedido al Extremadura- entraban dentro de la lógica a tenor del escaso protagonismo que tuvieron en la primera parte de la temporada.

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