Cádiz CF

El nuevo ciclo institucional y deportivo del Cádiz CF

  • La excelente relación de Enrique y Cordero con Cervera, y la atrevida apuesta por Fazio, abortada por el desacuerdo del jugador con la Roma, muestra un horizonte prometedor

Enrique Ortiz, Álvaro Cervera y Jorge Cordero, núcleo fuerte de la parcela deportiva. Enrique Ortiz, Álvaro Cervera y Jorge Cordero, núcleo fuerte de la parcela deportiva.

Enrique Ortiz, Álvaro Cervera y Jorge Cordero, núcleo fuerte de la parcela deportiva. / JESÚS MARÍN

La de cosas que han cambiado en el Cádiz CF por el hecho de estar en Primera División y de tener ahora al frente a otras personas en la dirección deportiva. De la rueda de prensa de Jorge Cordero y Enrique Ortiz, como balance a la segunda ventana de incorporaciones, hay dos lecturas claras: lo cerca que estuvo un jugador de primer nivel como Federico Fazio y la fluidez que ahora existe entre Enrique y Jorge con Álvaro Cervera.

En las palabras del extremeño y del murciano se desprendía el lamento por lo que pudo ser y al final no fue posible. No ha estado tan lejos que Fazio luciera la amarilla del Cádiz CF. Un central de primer nivel para el proyecto gaditano. Un jugador del agrado del entrenador para dar un salto enorme de calidad en la defensa. Un futbolista de la Roma que se ha quedado a un paso de la Tacita. Es la realidad.

Tanto Jorge como Enrique destaparon el esfuerzo que estaba dispuesto a realizar el club; Manuel Vizcaíno pretendía apostar fuerte por el ex sevillista sabiendo que era la guinda al pastel del mercado invernal. Lo cierto es que se cerraron páginas complejas como el acuerdo con el propio zaguero y con el equipo italiano, si bien entre Fazio y la Roma las cosas no resultaron tan gratificantes y la operación no pudo llegar a buen puerto. Si el Cádiz CF consiguiera la permanencia en Primera, no hay que descartar que en verano se pueda celebrar la llegada del argentino.

Otro aspecto que también salió a relucir en la rueda de prensa es que el día a día entre la dirección deportiva y el entrenador ha cambiado. Nada que ver con la etapa de Óscar Arias. En la actualidad existe fluidez, un contacto sano y permanente, lejos del ambiente tóxico que no beneficia a nadie al margen de rescatar culpables de tiempos peores. Sin decirlo, tampoco lo negaron, con Enrique y Jorge la cara de Cervera es otra, la conexión resulta más favorable y positiva, y lo mejor de todo es que eso repercute en el día a día.

Quizás la buena relación entre ambas partes puede ser otro 'refuerzo' aconsejable para la segunda mitad de la temporada y para el futuro. La relación Cervera-Arias estaba demasiado enrarecida a pesar del ascenso, de las victorias en Valdebebas y sobre el Barcelona como éxitos de los últimos meses.

Al final todo, o casi todo, depende de los resultados, de que la pelota entre, pero es indiscutible que con relaciones fluidas, cordiales, respetuosas y cercanas entre la dirección deportiva y el entrenador, hay mucho camino recorrido. Tanto como aspirar a reforzarse con un futbolista de la talla de Fazio, que milita en la Roma. Algo así como palabras mayores para la modesta entidad gaditana. Lo de Cordero y Enrique con Cervera es una agradable realidad; lo del central argentino se ha tocado con la yema de los dedos.

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