Cádiz CF

De la dulce resaca, a la realidad liguera

  • La segunda victoria consecutiva del Cádiz debe servir de estímulo y para reforzar la confianza

José Mari intenta arrebatar el balón a un rival durante el choque con el Espanyol. José Mari intenta arrebatar el balón a un rival durante el choque con el Espanyol.

José Mari intenta arrebatar el balón a un rival durante el choque con el Espanyol. / Julio González

La victoria del Cádiz contra el Espanyol en la ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey tiene mucho mérito, y por ello hay que darle el valor que corresponde, pero no debe hacer perder de vista el objetivo prioritario de la temporada, la lucha por la permanencia en Segunda División.

Por ello, la dulce resaca del triunfo conseguido este jueves ante los periquitos debe traducirse en un estímulo, un lógico refuerzo a la confianza en lo que se está haciendo, pero sin perder el norte, sin caer en un estado de absurda euforia que no conduciría a ninguna parte.

El equipo afronta ahora dos partidos seguidos en casa que pueden servir para salir de abajo

La Liga regresa sin tiempo apenas para nada y este domingo a mediodía el Cádiz se juega las castañas frente a un rival directo en la pugna por evitar el descenso, un recién ascendido que atraviesa por su mejor momento de la campaña. De hecho, el Elche ocupa plaza en la zona templada, con tres puntos más que los amarillos, gracias a las dos victorias consecutivas que ha conseguido en las últimas jornadas, ambas en el Martínez Valero por 2-0 contra el Málaga y el Zaragoza.

Eso sí, el conjunto alicantino ofrece un rendimiento muy inferior cuando afronta sus desplazamientos, como confirman unos números que indican que todavía no conoce la victoria como visitante y aparece en el furgón de cola entre los que menos suman a domicilio, con sólo tres empates. Además, también figura como una de las escuadras que más tantos encaja lejos del abrigo de su hinchada, con nueve goles.

Pero si el Elche representará para los pupilos de Álvaro Cervera una oportunidad para encadenar un tercer triunfo seguido, el segundo en Liga, para el siguiente fin de semana aguarda el Reus, otro equipo de la zona baja, y de nuevo en la Tacita de Plata.

Dos compromisos, pues, en el Ramón de Carranza como el mejor horizonte posible, diríase perfecto, para certificar la mejoría en forma de resultados que den continuidad al zarpazo en Lugo, permitan sumar seis de seis y con toda seguridad abandonar la parte baja de la tabla para acomodarse en la zona templada.

Además, este mismo domingo se presenta una inmejorable oportunidad para los amarillos de brindar en Liga una alegría a la afición que se resiste nada menos que desde la jornada inaugural, allá por agosto, cuando se obtuvo un 1-0 sobre el Almería. Desde entonces, tablas con sabor a derrota frente a Oviedo, Nástic y Sporting, con una derrota por medio y sin paliativos ante el Alcorcón. Desde luego la felicidad por el 2-1 ante el Espanyol sería incompleta y fugaz si ahora no hay continuidad con el Elche.

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