"A ver cuánto dura esto"
La ausencia de barandilla en un tramo del Entre Catedrales es uno de los aspectos más criticados de la obra de Alberto Campo Baeza · La gente teme al vandalismo y cree que pronto habrá destrozos
Pocas veces se inaugura una plaza en Cádiz. Desde el viernes, muchos gaditanos han estrenado la plataforma elevada diseñada por el arquitecto Alberto Campo Baeza para el espacio entre la Catedral Nueva y la Vieja. Muchos se acordaban de los vándalos nada más ver la blancura de este espacio, como un lienzo a la espera de que alguien pinte en él. Una provocación para los incívicos. "A ver cuánto dura esto" era el comentario más común. Y entre los padres abundaban las dudas sobre la seguridad de la plataforma.
"Me ha gustado, pero me esperaba otra cosa", asegura Rafael Estévez tras visitar la obra. Se refiere a que, pese a que se dijo en innumerables ocasiones que la altura de la nueva plaza permitiría ver el mar sin el estorbo visual de los coches, eso no es así: los vehículos se ven a no ser que uno se coloque al fondo de la plaza, y sentado. ¿Se puede entrar en el yacimiento arqueológico? Ni un cartel informa de si se puede o no, ni en qué horario sería posible. El resultado: un grupo de turistas intentaron abrir la puerta un buen rato sin resultado alguno, explica Estévez. Además, la obra "no está terminada", hay piedras sueltas en el pasillo que ciñe la Catedral y que está cerrado al público. Por lo demás está "muy bien, muy blanco, muy bonito", aunque quizás sea demasiado "moderno" para su ubicación.
Francisco Fernández lo ve también "bonito" e incluso una cosa "muy típica, un mirador, con sus asientos, sus barandillas", pero "más bien para el turista". A Francisco Meilán le parece "impersonal" y "demasiado moderno" para el entorno. "A mí no me gusta, se ven los coches y le falta algo", asegura.
"Bonito pero no práctico", dice Asunción Quirós. Le preocupa la seguridad por el espacio sin barandilla que queda enfrente, sobre todo pensando en más pequeños. Tanto mármol y dinero, dice, para que al final lleguen los gamberros y lo ensucien todo. Poco después sube a la plaza María José Carrasco, en una parada para recoger a su hijo de la Salle Mirandilla. Iba con su niña de dos años, a la que iba a bajar del carrito para que pudiera corretear un rato... hasta que vio que no había barandilla. "La vista es muy bonita, pero yo no puedo sacar a la niña del carrito. Lo veo peligroso". Su hija no pisó por la zona frontal, pero alguien sí anduvo por el filo desprotegido y se pueden percibir las huellas en la superficie.
María Luisa Bosh Galiz y Ángeles García Reina ya visualizan mendigos durmiendo en los bancos y gamberros ensuciando el espacio ahora impoluto. En dos días se trasladarán allí los de la Punta, según creen. El debate continúa: ¿por qué hay gente empeñada en destrozar los espacios públicos?
Diferente es la visión del profesional, del arquitecto. También José Ángel González visitaba ayer un espacio que le "encanta". Alabó la "sensibilidad" de Campo Baeza, que ha logrado crear un "sitio virgen entre dos Catedrales", algo "único", una estructura "pura" y "muy clara de concepto", que "resalta el paisaje y dice que Cádiz es mar, antigüedad".
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