"No es momento para freír tomate en casa", según los minoristas del Mercado de Cádiz
Consecuencias del paro en el transporte
Rafael, desde su puesto del Mercado Central de Abastos de Cádiz dice que "la cosa está fea" y que los productos "nos están llegando pero poquito a poco"
En apariencia, el Mercado Central de Abastos de Cádiz estaba este martes como cualquier otro martes. La huelga de transportes y la subida del precio de la luz y de los combustibles no han impedido que sus coloridos mostradores lucieran sus mejores productos. Eso sí, sus minoristas temen que lo peor está por llegar "porque, seguro que a mejor no vamos a ir. Como no se arregle la cosa pronto esto irá a más, los precios serán más elevados y habrá productos que sí se empezarán a echar en falta y empezaremos a sufrir desabastecimiento". Así lo contaba Rafael, desde su puesto número 2 de frutas y verduras.
Rafael no lo niega: "La cosa está fea". Cuenta que le faltan algunos productos que pero los que no les están fallando son los productos cuyo origen está en el entorno como los tomates de Conil. Muchos de los productos que le están llegando los tenían almacenados y "nos están llegando las cosas poquito a poco y nos obliga a ir al día en todo. Voy a la lonja, veo lo que hay y lo que hay es lo que compro".
A pesar de todo Rafael dice que no falta apenas de nada pero "tenemos menos de todo y más caro". Sin ir más lejos, los tomates de Conil que vendía hasta hace dos o tres semanas a un euro el kilo, ahora lucen un cartel en el que lucen un sacrílego 2,25 euros el kilo: "El doble. Viene la gente y se lleva dos o tres tomatitos. No es momento para freír tomate en casa. Eso es ya casi un lujo. Al final irán al supermercado a por un bote de tomate triturado, si lo encuentran ya, y se apañarán".
El ultramarinos de Joaqui, en el que los embutidos y quesos lucen en su escaparate, se cuenta que en general tiene de todo, "puede que me falte la panceta porque viene de fuera y deben tener algún problema en su distribución". En cuanto a los precios, Joaqui dice que no se ha visto obligado a elevarlos. "Puede que el pavo asado sí haya subido, pero poco". Si antes un kilo de este suculento manjar para los que no quieren engordar ha subido sólo un euro y si antes costaba el kilo 15 euros, ahora vale 16. El de Joaquí podría ser otro ejemplo del minuto y resultado que atraviesa el mercado en un momento como este en el que el miedo al desabastecimiento se ha extendido entre los gaditanos y está provocando en muchos la necesidad de acaparar productos por miedo a la subida de precios o bien por la falta de alimentos.
La mojama, como mucho, es lo único que puede que escasee algo, sin faltar, en el puesto de salazones número 33 de Matías. Allí, aceitunas de todo tipo y con todo tipo de rellenos se convierten en sus productos estrella. El paro de los transportistas no está provocando bajas en su puesto, ya que el mismísimo Matías reconoce que tiene sus almacenes repletos y no depende aún de nadie.
Manuel Rodríguez Zamora tenía en su recova algo tan gaditano como un tarro de manteca colorá. "La manteca aquí no falta, aunque la verdad es que no es un producto que se consuma en altas cantidades y sigue siendo un producto de lujo o de capricho del que se podría prescindir perfectamente en caso de crisis. A su lado, los huevos. En su caso, este producto no se ha visto encarecido, "algo a lo que no le veo explicación. No sé si el comercial no está teniendo problema para su abastecimiento". "Lo que sí se está yendo de madre es el pollo y no es por un sólo factor. Es que les está afectando la gripe aviar, el gasoil, la huelga de transportes...todo del tirón". La subida del pollo entero no llega al euro, ya que ha pasado de 3,95 el kilo a 4,50 euros.
El puesto 27 lo regenta Susana. Una pastelería bollería en la que afirma que algo tan vital como el pan no está escaseando: "Eso sí, estoy teniendo serios problemas con la bebida, sobre todo con la que distribuyen desde Coca Cola". Por lo demás, el pan no ha subido de precio y sólo ha tenido que subirle cinco centimitos a los picos.
Lo que le quita el sueño es el subidón de los huevos, algo que cae en clara contradicción con la declaración de Rodríguez Zamora. "En dos semanas han subido entre 70 y 80 centimos". Susana vende unos magníficos huevos de campo por 3,40 euros, 40 céntimos más que hace un par de semanas, "y, ojo, el día 1 nos han avisado de una nueva subida".
Y la otra pesadilla de Susana es el precio de la bombona de propano, ya que en su negocio cuenta con un horno que necesita de ese combustible gaseoso para "andar": "Costaba 15 euros antes de todo esto de Ucrania y ahora está a 16,40, y lo he pagado, y no hace tanto a diez euros".
"No nos gusta apuñalar a la gente, pero es lo que vale"
En Frutas y Verduras Er Coní tienen aún de todo, según cuenta uno de sus empleados. "Como mucho nos falta alguna fruta exótica", cuenta a este periódico mientras atiende al numeroso público con el que contaba en el momento de esta entrevista. "Ahora mismo no falta nada, pero faltará seguro de un momento a otro". Tras este vaticinio, un botón de muestra: Los tomates que antes vendía a 2,20 los está ahora vendiendo a 3 euros: "No nos gusta apuñalar a la gente, pero es lo que vale".
En el puesto 97, el que lleva como nombre Ponce de León, su encargado aclara que "tengo de todo. Menos cantidad pero tengo de todo y nuestros clientes no echan nada en falta. Puede que el que me surte, en vez de cinco cajas me deje tres, pero hay de todo".
Sin pijotas, ni boquerones, ni salmonetes
El que ve la botella medio llena (nunca vacía) es el encargado de la pescadería Manolito, con el número 134. En su "escaparate" parece no faltar de nada, pero el mismo Manolo cuenta que le faltan las pijotas, los salmonetes y los boquerones. "El paro de los camiones, la parada de los barcos de la Bahía nos ha cogido a contrapié y no podemos ofrecer estos productos a nuestros clientes".
La pescadilla no le falta pero la tiene que vender algo más cara. Si antes de esta última crisis la vendía a 6 euros, ahora su precio oscila ebntre los 7 y los 8 euros. La gente que pasa por el puesto le pregunta por su pareja y él mismo le responde "hay poco material así que para lo que hay, no hace falta que estemos los dos".
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