Cádiz

La senadora de Sopranis

  • La histórica socialista María Jesús Castro pasa de la política activa a asesorar en platos de cuchara en un restaurante

"Hago unos garbanzos con codillo de chuparse los dedos". Las recetas de la abuela son un activo gastronómico seguro. Lo que pasa es que, en este caso, la abuela es María Jesús Castro, una histórica del PSOE de San Fernando, senadora durante cuatro legislaturas y media, que ahora pone su sabiduría con los fogones al servicio de Sopranis, un restaurante del centro de Cádiz propiedad de su hija y su yerno, Agustín Merello, que desde hace cinco años es marca de calidad en la nueva cocina. Sin abandonar sus señas de identidad -su tartar de atún ya es un clásico-, Sopranis mira hacia la cuchara.

En la terraza del Sopranis, Castro recomienda las minihamburguesas de secreto ibérico mientras enumera los lugares de Madrid donde se enseñorea el puchero. El más célebre, La Bola, junto al Senado, donde no existe carta. Allí se va a comer cocido, lo único que sirven. Ha pasado de ser una casa de comidas a un lugar de postín visitado por políticos, artistas y empresarios, sin que haya movido en exceso sus precios económicos. Vuelve lo popular. Castro reivindica la casa de comidas. "Los extranjeros piensan que en España comemos de tapas, pero nuestra tradición no es ésa. Nuestra tradición es la cuchara".

Es por eso que Agustín Merello, su yerno, le pidió que le asesorara en un menú diario que se pondrá en marcha a partir de octubre y en el que cada día se ofrecerá un plato distinto que va desde las tradicionales papas con chocos a la fabada, pasando, naturalmente, por la berza. Contundencia a precio de casa de comidas.

Sopranis fue una idea de jóvenes empresarios que nació hace cinco años, cuando Cádiz no estaba poblada de gastrobares. Merello, economista, vio restaurantes en el País Vasco y Cataluña que daban una oferta de alta calidad y de cuidada presentación que no existía en Cádiz. "Contamos con un buen público de noche que conoce las cosas que hacemos aquí. No podíamos tener los márgenes de Cataluña o el País Vasco, pero nuestra idea era no rebajar calidad. Esto lo hemos conseguido, pero queremos llegar a otros segmentos. Este país, sociológicamente, ha cambiado mucho en cinco años, por lo que hemos pensado en dar una oferta a mediodía distinta, mostrar que lo mismo que hemos conseguido algunos referentes en nuestra carta, también podemos trabajar del mismo modo la cuchara".

La ex senadora María Jesús Castro no niega que echa de menos su trabajo dentro de la comisión de la OTAN que le ha permitido conocer buena parte de las nuevas repúblicas de la ex URSS, pero ahora se le iluminan los ojos pensando en que seguirá siendo la clienta que siempre ha sido del Sopranis, pero que, además, ha colaborado en la elaboración de una oferta que aprobaría la abuela Susa, allá en Galicia. "Mis hijas siempre me decían haznos un guiso como los de la abuela Susa". Ahora la abuela es ella y en el restaurante de su hija se servirán platos que ella conoce hace mucho tiempo, platos que se habían ido arrinconando por las nuevas tendencias gastronómicas de un país que tiene a algunos de los mejores cocineros del mundo y donde el guisote parecía ser cosa del pasado.

Igual que Sopranis marcó tendencia hace cinco años, ahora quiere hacerlo en un regreso a los orígenes. Vuelve el guisote con alma de senadora.

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