El raso, un tejido en peligro de extinción

Las cofradías apuestan por eliminar esta tela a cambio, sobre todo, de la sarga

El nuevo hábito de la cofradía de la Sentencia.
El nuevo hábito de la cofradía de la Sentencia.
Pablo-Manuel Durio / Cádiz

21 de febrero 2010 - 01:00

Era el santo y seña de los cortejos de la Semana Santa. Pero cada vez es más difícil verlos, y todo hace indicar que en un futuro serán sólo un minúsculo grupo de hermandades los que la utilicen. El tejido de raso, tan característico en otro tiempo de las cofradías y la Semana Santa, está en peligro de extinción. En los últimos años las corporaciones han ido optando por modificar su tejido, y la pérdida del raso sigue en caído libre. La última corporación en decidir retirar esta tela ha sido la de Sentencia; pero todo hace indicar que dentro de unos días Humildad también puede tomar el mismo rumbo, ya que elevará a sus hermanos una propuesta sobre el cambio de hábito penitencial.

El hermano mayor de Sentencia, Miguel Ángel Peñalver, da tres motivos principales por los que la hermandad se planteó y el cabildo de hermanos respaldó la desaparición del raso, que se acometerá en 2011. En los últimos años la cofradía del Miércoles Santo viene haciendo un esfuerzo en reponer las túnicas que se encuentran en peor estado. Para ello, se adquieren nuevas telas que ya no mantienen los mismos colores originales de cuando se diseñó el hábito. "Ya no se da con la tintada", explica Peñalver. El segundo motivo de este cambio aprobado hace unos días es la difícil conservación que tiene este tejido. Y la última razón que expone Peñalver es el elevado coste económico que tiene actualmente el raso y la dificultad de encontrar un tejido de calidad, como los primitivos de la cofradía. "Las túnicas cuestan una barbaridad y no tienen la calidad. Son como piel de cebolla", comenta el hermano mayor al respecto.

Hace años la hermandad de Afligidos también decidió eliminar el raso de sus hábitos. Fue tras la crisis que le impidió procesionar y que llevó a un grupo de cofrades, con Ramón Velázquez al frente, a tomar las riendas de la corporación. Hoy, el todavía hermano mayor recuerda que cuando se hicieron cargo de Afligidos "las túnicas estaban en muy mal estado", lo que hacía necesaria la renovación. ¿Pero por qué prescindir del raso? "El raso y el terciopelo, aunque sean dos tejidos muy semanasanteros, es muy delicado. La plancha, el lavado,... todo se nota muchísimo en estas telas. Sin embargo, el tergal se puede permitir algunos lujos. Es una tela más sufrida", explica Velázquez, que ve en esta razón el hecho de que las hermandades "no tengan más remedio" que optar por la sarga. De hecho, el hermano mayor de Afligidos cree que el raso y el terciopelo "más tarde o más temprano van a desaparecer".

Actualmente, las únicas cofradías que mantienen el raso en sus cortejos son Borriquita (únicamente los capirotes, aunque está previsto que desaparezca), Humildad y Paciencia (que en el cabildo del próximo 5 de marzo se propondrá un cambio), Nazareno del Amor (que lo conserva en sus túnicas y antifaces), El Caído (que está también en proceso de modificación del diseño de sus hábitos, desapareciendo por completo el raso en los nuevos), Sentencia (que procesionará por última vez con raso este año), Las Aguas (que conserva el raso en las capas) y el Nazareno.

Atendiendo a esto, de aquí a un futuro muy próximo el raso será cosa -que se sepa actualmente- de tres hermandades. Una de ellas será el Nazareno. Su hermano mayor, Santiago Posada, defiende la tradición del raso como mejor arma para no sustituirlo. "Esas telas tienen su origen en el renacimiento de las cofradías en el siglo XVIII y por aquel entonces eran un elemento de distinción. No comprendo por qué lo estamos perdiendo ahora", lamenta Posada, que insiste en que el raso es "el hábito que hemos heredado de nuestros antepasados y debemos mantener la tradición".

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