La provincia de Cádiz alcanza ya el turista un millón a pesar de la pandemia
El turismo y el coronavirus
Hasta el mes de octubre se han perdido un 57% de visitantes respecto a 2019
Los españoles salvan la cara, ante la ausencia de extranjeros
Si 2020 hubiese sido un año normal, el mes de octubre habría terminado con cerca de tres millones de turistas en la provincia, en el acumulado desde el inicio del ejercicio, siguiendo la línea ascendente que se venía manteniendo desde una década atrás.
Pero como 2020 no ha sido, ni de lejos, un año normal, el que hayamos cerrado octubre con un acumulado de un millón de visitantes (exactamente 1.085.938) es todo un milagro, tras llegar a 2,5 millones un año antes.
La pandemia de coronavirus ha destrozado todo y en este tsunami se ha llevado, como ya todo el mundo es consciente, un sector tan básico en nuestra economía como es el turismo.
En la comparativa de un año con otro no hay ni un porcentaje en positivo cuando nos referimos a 2020. Ni de turistas nacionales, ni de los internacionales, ni la oferta de cama, ni la creación de empleo en el sector... Todo está en número rojos, y en algunos casos con cifras extremadamente alarmantes pues costarán más recuperarlas cuando la pandemia haya pasado o, por lo menos, haya remitido en buena parte.
Es cierto que la provincia de Cádiz ha aguantado sustancialmente mejor que otros referentes turísticos del país, la provincia de Cádiz ha aguantado sustancialmente mejor que otros referentes turísticos del país especialmente durante los meses del verano.
Tanto en junio como en julio y agosto, Cádiz se ha situado entre las provincias con mayor número de visitantes. Incluso por delante de las islas Canarias o referentes peninsulares como Málaga, Madrid o Barcelona. Ha sido incluso, al principio de la temporada estival, líder en el mercado nacional.
Los relativamente buenos datos sanitarios en el inicio del verano, cuando Cádiz tenía una de las tasas de incidencia de la enfermedad más bajas del país, convirtieron a la provincia en el referente para el turista nacional, especialmente el madrileño y extremeño y el turista del norte del país ya habitual de nuestras costas, teniendo en cuenta que muchos cuentan con una segunda residencia en poblaciones gaditanas.
Así en agosto, el gran mes de las vacaciones, la provincia recibió a 287.517 turistas, de los que el 256.772 fueron nacionales. Esta última cifra apenas supuso un 7% menos que en año anterior. Y en julio, el turismo español apenas bajo un 19% frente al resto de provincias donde las caídas fueron de dígitos más altos.
La verdad es que la apuesta del turismo nacional por la provincia ya había empezado muy fuerte el año, cuando la pandemia aún no había llegado.
Si en enero los datos se mantuvieron estables respecto a 2019, en febrero experimentó un crecimiento del 23,6%, lo que auguraba otro ejercicio récord para el sector, como lo fue el anterior.
Tras el paso devastador a partir de marzo de la pandemia, octubre cerró con un acumulado anual de 908.172 turistas nacionales, con un descenso respecto al mismo periodo de 2019 de un 44,20%.
Estas cifras que podrían ser asumibles se hunden cuando se suman al turismo extranjero, donde la provincia mantiene la misma tendencia que el resto del país: caída radical.
El mejor ejemplo vuelve a ser agosto. En ese mes la provincia perdió al 68,8% de sus turistas procedentes de otros países, especialmente los ingleses y alemanes que acostumbran a llenar los hoteles de Chiclana; aún así llegaron 30.745.
El batacazo fue evidente en junio, en el mes en el que comenzaban a abrirse nuestras fronteras tras el paso de la primera oleada y cuando muchos países europeos aún miraban de reojo la situación sanitaria en España. Sólo vinieron 6.224 visitantes, con un descenso interanual del 94,2%.
En el acumulado del año, la cifra de extranjeros apenas llega a las 177.766 personas cuando en el mismo periodo de tiempo de 2019 ya se llegaba a los 902.334, rozando el millón de visitantes, lo que supone un 80% menos de turistas.
La mitad de plazas hoteleras y de pérdida de empleo en el sector
Por primera vez en la historia tres hoteles de Cádiz capital cerraron sus puertas tras la temporada estival, entre ellos uno de los más clásicos de la ciudad, el Hotel Playa Victoria. La falta de clientes obligó a esta medida que sí era habitual hasta entonces en centros de Chiclana o Conil.
La crisis provocada por la pandemia ha reducido también la creación de empleo, tan importante en la provincia especialmente en la temporada de verano. En el acumulado del año se cuentan con 2.887 empleos, frente a los 6.325 del años pasado, lo que supone un 54% menos.
Notable ha sido también el número de plazas hoteleras abiertas, que se han reducido en un 47%, pasando de 42.590 a 22.620, y el número de establecimientos en funcionamiento, de 458 a 265.
Pero si hay una cifra significativa es la ocupación medida de las plazas hoteleras, en los diez primeros meses de año: se ha pasado de un 52% a un 25%.
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