Cofradías

Los presos de Puerto III le rezan al Medinaceli

  • La cofradía radicada en la parroquia de Santa Cruz entregará una fotografía de gran tamaño para el culto católico de la prisión de El Puerto de Santa María

El párroco de Santa Cruz, Rafael Fernández, el día que se bendijo el cuadro que irá a Puerto III.

El párroco de Santa Cruz, Rafael Fernández, el día que se bendijo el cuadro que irá a Puerto III.

Hablar de Cautivo en Cádiz es hablar de la imagen de Jesús de Medinaceli, que junto al Nazareno conforma las grandes devociones cristíferas; esas que cada viernes del año acerca a decenas de personas a Santa Cruz y a Santa María, cuyas puertas se adornan con flores de unos puestos improvisados que facilitan la ofrenda. Por no hablar del primer viernes de marzo, con el que no han podido ni los nuevos tiempos ni tampoco la pandemia, con esas tradicionales colas de devotos.

Ese vínculo de la ciudad con la imagen del Medinaceli llega más allá del término municipal, y se cuela incluso entre los muros de Puerto III, una de las prisiones situadas en El Puerto de Santa María. Allí, donde también llega la labor de la Iglesia y la atención a los internos mediante la figura del capellán, recibirá culto Jesús Cautivo y Rescatado, el Medinaceli.

En concreto, la cofradía de Santa Cruz ha realizado una reproducción fotográfica de la imagen titular que está a la espera de poder llevar al centro penitenciario. Algo que por el momento no se ha podido hacer a consecuencia de la pandemia y de las medidas preventivas que tiene establecida la prisión, a la espera de la vacunación completa de internos y trabajadores.

La directora del centro penitenciario, Esther Serrano, explica que la población reclusa “en general suelen ser bastante creyentes”; y siendo muchos internos de Cádiz capital, no puede perderse de vista que junto al Nazareno, el Medinaceli es la principal devoción. Por eso, la reproducción de la imagen “será más que bienvenida”.

No obstante, la directora precisa que el cuadro realizado por la hermandad y pendiente de entregar no podrá colocarse de modo permanente en ningún espacio de la prisión. “Las prisiones son aconfesionales, no podemos tener en los módulos residenciales ningún signo externo para no ofender a nadie que no profese esta religión”, explica, aunque reconoce que en Puerto III, y en las prisiones en general, “un porcentaje grande de presos profesa la religión católica”.

La solución, por tanto, será que cada vez que haya culto religioso en el módulo en el que se improvisa una capilla, “se colocará el cuadro de Medinaceli” una vez que la pandemia y el protocolo de Puerto III permita a la cofradía desplazar una representación encabezada por su hermano mayor, Benito Fernández, y entregar esa reproducción que ha realizado Segundo y Rosita en base a una fotografía de Jesús Patrón.

Un icono dentro y fuera de Cádiz

Esta devoción hacia la imagen de Jesús de Medinaceli más allá de la capital gaditana ha dejado de ser ya noticia para la cofradía que rinde culto a esta talla de Miguel Láinez Capote (de las pocas que se conservan de este imaginero gaditano de la posguerra). Algo poco habitual, habida cuenta que la imagen de un Cristo cautivo es bastante habitual y está muy expandida en la mayoría de localidades. En la capital, sin ir más lejos, comparten representación pasional el titular de la cofradía de Las Penas o la imagen de la parroquia de San José que llegó a ser titular de una incipiente agrupación parroquial que luego fue suspendida.

Esta particularidad devocional del Medinaceli, realizado en 1938 a semejanza del de Madrid, provocó que ya hace unos años, la cofradía tuvo noticias de la notable devoción que había en la única parroquia de Paterna, la de la Hiniesta, y que había surgido a raíz de un cuadro que un día alguien colgó en la pared del templo, cerca del Sagrario. Ahora, cuando el Covid lo permita, otro cuadro de Medinaceli colgará en Puerto III para que el Cristo de Santa Cruz se haga presente entre los cautivos de este centro.

Los internos completarán el Belén Parroquial

La vinculación de la prisión Puerto III con la parroquia de Santa Cruz sobrepasa los límites de la cofradía de Medinaceli. Realmente, la donación de la reproducción de esta imagen se ha forjado a raíz de un proyecto previo que la propia prisión planteó a la parroquia: donar un Belén, ya que uno de los educadores, Antonio, es belenista y trabaja este arte tradicional con los reclusos.

Se da la circunstancia de que Santa Cruz cuenta con un Belén, con figuras de tamaño grande (de unos 90 centímetros). Y lo que van a hacer los reclusos es completar ese Belén, que se quiere bendecir esta próxima Navidad.

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