urbanismo

Una peatonalización fantasma

  • Los coches circulan entre la Alameda y Plaza de España y aparcan en Argüelles justo al día siguiente de que el alcalde inaugurara la nueva imagen de esta plaza de San Carlos

Coches aparcados llenaban en la mañana de ayer la 'nueva' plaza de Argüelles, que debiera ser peatonal. Coches aparcados llenaban en la mañana de ayer la 'nueva' plaza de Argüelles, que debiera ser peatonal.

Coches aparcados llenaban en la mañana de ayer la 'nueva' plaza de Argüelles, que debiera ser peatonal. / JULIO GONZÁLEZ

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Los malos augurios del martes terminaron por confirmarse en el día de ayer. La peatonalización de la plaza de Argüelles ha quedado, al menos por ahora, en nada. Tras inaugurar la nueva imagen de la plaza en la mañana del martes, en un pequeño acto al que asistió el alcalde, José María González, los concejales de Urbanismo y de Cultura, Martín Vila y Eva Tubío, y representantes de asociaciones de vecinos, de comerciantes y de discapacitados -entre otros-, el tráfico volvió a hacerse dueño de la zona, contra lo anunciado por el Ayuntamiento.

La anunciada peatonalización de Argüelles brilla por su ausencia desde el momento en el que el alcalde retiró las vallas de obra. Los coches han vuelto a tomar la plaza con aparente normalidad, tanto en lo que al aparcamiento se refiere como al tráfico rodado entre la Alameda y la plaza de España, que era uno de los aspectos que el equipo de gobierno quería evitar con la intervención en esta zona del barrio de San Carlos.

El diseño del tráfico en Argüelles era que los coches transitaran únicamente hasta la calle Conde O'Reilly, impidiendo así la conexión con la Plaza de España. De este modo, se entendía que de manera natural se iba a perder la mayor parte del tráfico que soportaba Argüelles antes de las obras de reurbanización. Pero a lo largo de la mañana -y de la noche anterior- era constante ver a los vehículos seguir por esta plaza camino de Diputación.

De hecho, el punto en teoría límite para el tránsito de vehículos (la calle Conde O'Reilly) amanecía ayer con una valla de obra impidiendo el paso, lo que de hecho obligaba a todos los coches que llegaban hasta allí a continuar hasta la plaza de España como única opción posible.

A este constante tránsito de vehículos, por tanto, se le unía la ocupación de otros que estacionaban en la plaza, como ocurría antes de las obras, a ambos lados de la calzada que sigue dibujada en el nuevo trazado de Argüelles. En uno de esos lados se ha habilitado una zona para la carga y descarga; y en el otro los coches fueron ocupando el hueco que también dibuja el nuevo diseño de Argüelles, una plaza cuya anunciada peatonalización se ha quedado, por el momento, en un intento.

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