Una mirada cómplice a los siglos XVIII y XIX
La Bella Escondida ha sido la primera, pero en las próximas semanas Diario de Cádiz radiografiará otros edificios arquitectónicos de los siglos XVIII y XIX. Esta sección nace de una iniciativa rubricada por Juan Carlos González-Santiago y Manuel Vera Borja, autores de la muestra Interiores robados, que el pasado año se expuso en el Palacio Provincial y que recibió más de 10.000 visitas.
Esa muestra contiene fotografías de casas, patios, jardines y claustros de Cádiz combinadas con la presencia de actores ataviados con trajes de época para recrear la historia del Cádiz de entonces. "Este proyecto surgió de una forma literaria, poética, porque Juan Carlos y yo habíamos leído diversos textos en los que aparecen descripciones de ese Cádiz fastuoso que no hemos conocido, y queríamos ponerle imágenes a esos relatos de los románticos y otros escritores. Ésa fue la guía de nuestro trabajo", comparte el ex concejal de Urbanismo Manuel Vera Borja.
Iniciarlo no fue tarea fácil, ya que antes de apretar el disparador de la cámara fue necesario llamar a muchas puertas y exponer a quienes las abrían el motivo de la visita. "A los propietarios de esas casas les explicamos que no queríamos elaborar un catálogo de revista de decoración, sino ofrecer unas imágenes que supusieran una mirada cómplice a los siglos XVIII y XIX".
Interiores robados inmortaliza casas tan esplendorosas como la que en esta misma página se describe: el palacete ubicado en José del Toro, 13. El equipo artístico formado por González-Santiago y Vera Borja ha sabido explotar ese esplendor. Pero eso sí, resaltando la belleza de los edificios y obviando los muchos desperfectos que, desgraciadamente, presentan algunos.
Los profesionales no sólo se adentraron en viviendas para realizar su proyecto, sino que también fotografiaron inmuebles que forman parte del patrimonio de la Iglesia, como la iglesia del Carmen o el convento de San Francisco, así como sedes de administraciones e instituciones, como la del Ayuntamiento, la Diputación Provincial o la Cámara de Comercio. Una labor "paciente" que se prolongó durante diez meses.
Interiores robados fue una de las tres propuestas que los dos profesionales presentaron a la Oficina del Bicentenario de la Diputación tras solicitarles ésta proyectos que guardaran relación con la celebración del Bicentenario de la Constitución de 1812. De los proyectos elaborados, éste, el de las imágenes que recrean artísticamente el ambiente del Cádiz de los siglos XVIII y XIX, fue el que más gustó tanto a la Oficina como a sus propios creadores.
El pasado mes de agosto, la muestra llegó a la Expo de Guanajuato que se celebraba en esta ciudad mexicana con motivo de la conmemoración de los doscientos años de la independencia de México. Y en Costa Rica, con el auspicio del Ayuntamiento gaditano, González-Santiago y Vera Borja combinaron algunas de esas imágenes con fotografías tomadas en ese país. El resultado: un juego de espejos.
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