III Premio Federico Joly

El jurado destaca su afán con el periodismo comprometido

  • Augusto Delkáder encarna los valores de defensa de la libertad de expresión que fundamentaron el nacimiento del premio Federico Joly

De izquierda a derecha, David Fernández, Hernán Cortés, Braulio Medel y José Antonio Carrizosa, miembros del jurado del Premio Federico Joly. De izquierda a derecha, David Fernández, Hernán Cortés, Braulio Medel y José Antonio Carrizosa, miembros del jurado del Premio Federico Joly.

De izquierda a derecha, David Fernández, Hernán Cortés, Braulio Medel y José Antonio Carrizosa, miembros del jurado del Premio Federico Joly. / Kiki

El jurado del III Premio Federico Joly, compuesto por Hernán Cortés (en calidad de presidente), Braulio Medel, José Antonio Carrizosa y David Fernández, coincidió en valorar tanto la trayectoria personal como profesional del galardonado, Augusto Delkáder, actual presidente de la Cadena Ser y director editorial del Grupo Prisa.

Nacido y criado en Cádiz, su padre era una marroquí que vino a estudiar a España y fue recogido por una señora de Jerez, Trinidad Valdespino. Se trasladó a Cádiz para montar una empresa de maderas. Su madre era jerezana, aunque de familia catalana del valle de Arán. Delkáder vivió su infancia en el entorno de la plaza Mina, en la calle del Tinte, y estudió primero en el San Felipe de intramuros y, después, en extramuros, antes de finalizar sus estudios en Sevilla. Su vinculación con la ciudad y la provincia sigue siendo muy estrecha. Viene varias veces al año a Cádiz y le gusta pasearse por el centro y, además, tiene casa en Zahara, a la que viene, como mínimo una vez al mes. De lo que sucede en Cádiz, afirma, se informa diariamente a través del digital de Diario de Cádiz, una cita ineludible cada mañana.

Aunque su padre no veía con buenos ojos que se dedicara al periodismo, Delkáder insistió en licenciarse en Ciencias de la Información y, a cambio, también cursó Derecho. Ambas carreras las cursó en Madrid. Amplió sus estudios en el Reino Unido y Estados Unidos y es miembro de la primera promoción española de la German Marshall Fund.

El periodista gaditano ha desarrollado su actividad profesional fundamentalmente en la gestión de empresas de comunicación, líderes en los mercados de habla hispana. Y en el acta que da publicidad a su decisión, el jurado ha destacado su papel protagonista en el desarrollo de la comunicación en nuestro país, su compromiso con el periodismo y su visión para adaptarse a los cambios sociales en un momento histórico como fue la Transición.

Con apenas 25 años, Delkáder fue director de Diario de Cádiz, donde antes realizaría sus primeras prácticas y con el que casi aprendería a leer en su niñez. Los hermanos José y Federico Joly, por entonces los propietarios del periódico, y con quienes les unía una estrecha amistad, pusieron en sus manos el Diario en un momento clave de nuestra historia pese a ser el más joven de la redacción. Aún recuerda las largas charlas que mantenían entonces en el Lucero sobre el esplendor que vivió Cádiz en el XVIII y también sobre su decadencia.

Un año más tarde y de la mano de Juan Luis Cebrián, tras dar un giro al Diario para que vertebrara a la opinión pública en un momento trascendental, pasó a ser miembro del equipo fundador de El País, publicación de la que fue director adjunto diez años. Mano derecha de Cebrián, al que había conocido en su paso por el rotativo Informaciones, vivió con él algunos momentos trascendentales de la historia de nuestro periodismo, pero, sin duda, ninguno como el golpe del 23-F. La edición especial lanzada esa noche por El País, con un editorial en defensa de la democracia, en cuya redacción participó Delkáder, fue uno de los síntomas de que el golpe fracasaba.

Posteriormente fue el elegido por el editor Jesús de Polanco para pilotar la singladura del grupo Prisa en su aventura radiofónica. El tándem que formó con Iñaki Gabilondo, como nuevo líder las mañanas, ha marcado una época de la radiodifusión española y del modo de hacer radio en nuestro país. Como consejero delegado de la Cadena SER y de PRISA Radio, elevó la audiencia de todas sus emisoras, que, a día de hoy, siguen siendo líderes en sus distintas franjas horarias y formatos.

Su siguiente reto fue la expansión de la PRISA Radio en el continente americano, lo que le llevó a frecuentes viajes a Latinoamérica y a enamorarse de la ciudad de Bogotá. Allí conoció al que es otro de sus periodistas de referencia, Darío Arizmendi, el locutor más famoso de Radio Caracol.

En otros ámbitos, ha sido presidente del consejo social de la Universidad de Cádiz y patrono de la Fundación de las Tres Culturas del Mediterráneo.

Actualmente también ejerce como vicepresidente de PRISA Radio, vocal del consejo de Caracol Radio y miembro del Consejo de Ciencias Sociales de la Fundación Ramón Areces.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios