El hotel de la Catedral abrirá antes de que finalice el año
Los andamios de la fachada principal ya han sido retirados · En el interior, ya se están colocando techo, suelo y paredes
La obra del nuevo hotel de la plaza de la Catedral sigue adelante. Poco a poco, el equipamiento va tomando forma y sus propietarios (José y Javier Bote) confían en poder ponerlo en funcionamiento antes de que finalice el presente año. "Hay que abrir ya, como sea", afirma Javier cuando se le pregunta por el ritmo de las obras y las previsiones de finalización y apertura del negocio.
Una demostración del avance del proyecto, que se está ejecutando al 100% con capital privado, es la desaparición hace unos días de los andamios que cubrían la fachada principal del edificio de la plaza de la Catedral. La misma ha sido reconstruida respetando su anterior aspecto, en unos trabajos que ya han concluido.
Mientras, en el interior siguen trabajando en la puesta a punto de las distintas dependencias y habitaciones (catorce en total, repartidas entre las tres plantas del inmueble). Actualmente, las instalaciones eléctricas, de aire acondicionado, de sonido, informáticas o de luz están prácticamente concluidas en todas las plantas. Así, Bote explica que por delante queda ahora la colocación de techos, suelo y paredes (que en muchas zonas ya están colocados) así como la posterior labor de pintura, equipamiento del mobiliario y decoración. En este sentido, son las terrazas de la azotea -donde se ubica la piscina-jacuzzi que está llamada a ser el gran atractivo de este nuevo negocio- las que presentan un estado casi acabado ya.
Y el ritmo de trabajo sigue creciendo. Para esta próxima semana se confía en que comience a colocarse la cocina del restaurante-cafetería que se ubicará en la planta baja del equipamiento.
De forma paralela, se está procediendo también a la selección del personal que trabajará en el hotel y en los diferentes servicios que se ofrecerán en el edificio (principalmente los de hostelería). En este sentido, Javier Bote explica que el personal de recepción ya ha sido elegido, que en la faceta hostelera trabajarán los mismos empleados que en el resto de negocios que los propietarios tienen en la plaza (la cafetería Campus o el Vinos y Tapas) y que el personal que se encargará de la limpieza y acondicionamiento de las habitaciones "también está ya casi definido".
Así las cosas, Javier Bote insiste en que "lo antes posible" el hotel tiene que estar en funcionamiento. Desgraciadamente, no ha podido ser en el año del Bicentenario (del que, en principio, solo vivirá unos días ya que se quiere abrir en diciembre), algo a lo que el propietario resta importancia porque "el negocio tiene que funcionar siempre, no solo en el Doce". A este respecto, Bote afirma que ya se han recibido muchas peticiones de reserva de habitaciones, aunque hasta el momento no se están realizando ninguna hasta que no se concrete definitivamente el día de apertura del hotel. "Hemos desechado muchas reservas y muchas cosas relacionadas con el Bicentenario", asegura el propietario de este futuro negocio, donde a pesar de las catorce habitaciones primará la parte hostelera (con cafetería-restaurante en la planta baja, incluido salón, y con zona de restauración en las dos terrazas superiores o incluso en un aljibe situado en el sótano).
A la espera de concretar ese día de apertura, el hotel ya ha sido incluido en la señalítica turística de la ciudad, en función al acuerdo firmado con el Ayuntamiento. Y mientras las obras siguen avanzando a buen ritmo (y con un buen número de trabajadores en el interior de la finca remodelada al cien por cien), el promotor del proyecto y del futuro hotel recuerda que toda esta inversión se realiza de manera privada, "sin un céntimo de subvención". Una empresa bastante complicada y una apuesta más que considerable en los tiempos actuales.
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