Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
David Almorza Salas nació en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja) en 1931. Con tres años de edad se trasladó a Cádiz. Nació el día de San David, entonces un nombre poco común y, contando con él, en ese momento en Cádiz sólo vivían dos personas que se llamaran así.
Estudió bachillerato en el Instituto Columela cuando estaba situado en la calle San Francisco, y muy pronto acabó sus estudios de Magisterio. Con 18 años ya ejercía de maestro en Puntales. Continuó estudiando en la Facultad de Filosofía y Letras, primero en Cádiz y luego en Granada, especializándose en Bibliotecas y Archivos.
Como profesor ejerció desde el año 1950 en El Puerto de Santa María, en el Colegio de la Pescadería y también en el Instituto Laboral, siendo muy querido y apreciado por sus alumnos en estos años.
Estuvo trabajando un tiempo como encargado en la biblioteca del Instituto Columela y también, y durante 25 años, en la biblioteca del que ahora se conoce como Real Instituto y Observatorio de la Armada en San Fernando. Pero siempre, simultáneamente, desarrolló su actividad de bibliotecario durante cuarenta años en la Biblioteca Pública Provincial de Cádiz hasta el día de su jubilación. Ejerciendo enseñaba su oficio, y es recordado por muchos bibliotecarios que aprendieron con él.
Aficionado al fútbol. Del Cádiz y del Betis. Socio del Cádiz durante muchos años. Jugó en el equipo del Tritón desde su primera época y fue distinguido con la insignia de oro del club. Un equipo muy importante en aquel momento en la ciudad y en la provincia, con un gran prestigio y calado social fruto de su propia filosofía de club.
Toda una vida dedicada a su trabajo y a su familia. Casado con María José Gomar Sánchez, que todo el tiempo estuvo a su lado apoyándole hasta el último momento, tuvo un hijo y dos hijas.
Una persona excepcional y muy querida. Rico en amigos, siempre tenía una sonrisa para cualquiera que se le acercara, siempre una voz de apoyo, una mirada acogedora y una continua disposición para ayudar. Fue un hombre bueno. Por todo lo que nos enseñaste, por todo lo que nos diste, gracias.
También te puede interesar
Lo último
Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
2 Comentarios