Cádiz

17 gaditanas se han beneficiado ya de la técnica del ganglio centinela

  • La prueba evita extirpar los ganglios de la axila al 70% de las mujeres que han sufrido un cáncer de mama · El Puerta del Mar la realiza desde septiembre de 2007

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Hasta ahora era preciso realizar la extirpación de los ganglios de la axila a todas las mujeres que padecían un cáncer de mama, lo que se denomina vaciado o linfadenectomía axilar. Un procedimiento preventivo y necesario para evitar la reproducción del tumor que sin embargo tiene importantes problemas secundarios. Además de la pérdida de movilidad en el brazo existe riesgo de linfedema (acumulación de líquido linfático que deriva en síntomas como la aparición de dolor intenso).

Sin embargo con la técnica del ganglio centinela es posible evitar realizar el vaciado axilar al 70% de las mujeres con cáncer de mama, según los datos que resultan de su puesta en práctica en el Hospital Universitario Puerta del Mar.

La intervención permite determinar en qué casos el ganglio centinela, que es el primer ganglio afectado en caso de cáncer de mama y se localiza generalmente en la axila, está invadido. Se ha demostrado que las células tumorales se diseminan a través del sistema linfático de forma ordenada, siendo el centinela el primero por el que pasan los fluidos. Si dicho ganglio centinela está afectado por la enfermedad hay que realizar la linfadenectomía axilar, pero en caso contrario, si no está infiltrado por el tumor, no es preciso ya que no existe riesgo.

El hospital gaditano utiliza esta técnica de forma rutinaria desde el pasado mes de septiembre. En este tiempo un total de 17 pacientes gaditanas se han beneficiado de la prueba pues han evitado tener que extirparse los ganglios de la axila.

Sin embargo, como explica el jefe del área de Patología Mamaria del Hospital Puerta del Mar, el doctor Enrique Alonso, antes hubo un periodo de verificación de la técnica de año y medio. En este tiempo se realizó a 50 mujeres tanto la prueba en cuestión como el vaciado para comprobar los resultados del análisis del ganglio centinela con el estudio posterior de los ganglios extraídos en la linfadenectomía. Esto, reseñó Alonso, para evitar errores, y así, que dejen de eliminarse los ganglios cuando sin embargo era preciso hacerlo. En este periodo se obtuvo un éxito del 96%, ya que este es el porcentaje de los casos en los que fue posible detectar dicho ganglio centinela. Sólo en un 5% de las pacientes la técnica resultó fallida dando lugar a falsos negativos, esto es, se concluyó que el centinela no estaba afectado cuando sí lo estaba.

Para realizar el análisis del ganglio centinela hay que seguir un complejo procedimiento. Primero debe localizarse el ganglio o ganglios (pueden ser más de uno). Para ello se inyecta un isótopo radiactivo que emigra, como si fuese cualquier otro elemento del organismo, hasta el ganglio clave. Luego, con un estudio gammagráfico y gracias a la sustancia inyectada, se determina su ubicación. Después es preciso extirparlo durante una intervención quirúrgica mínimamente invasiva y, finalmente, se realiza el estudio que determina si el ganglio está invadido por el cáncer.

Pero la técnica del ganglio centinela sólo está indicada en caso de tumores en estadios iniciales o menores de tres centímetros y no puede aplicarse si se han realizado tratamientos previos. En este caso porque tras el tratamiento puede hacer que el tumor emigre a otros ganglios además del centinela. En el caso del tamaño, porque existe riesgo de error en el diagnóstico que refleja el estudio del ganglio centinela.

La técnica se enmarca dentro del Plan Integral de Oncología de Andalucía que pretende, fundamentalmente, optimizar la atención y fomentar la prevención y el diagnóstico precoz.

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