Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
La barriada del Cerro del Moro fue escenario ayer de otra redada contra el pequeño tráfico de estupefacientes. A las siete y veinte de la mañana los golpes de un ariete policial sacaron de su duermevela a los vecinos de un bloque de la calle Trafalgar. En uno de sus pisos superiores un hombre de unos 50 años y su pareja de 40 llevaban meses trapicheando con drogas: hachís, cocaína, heroína, papelas de rebujito a 10 euros... La clientela no respetaba nada. Lo mismo llegaban a pillar a las tres de la madrugada que a la hora que los niños salían para el colegio. Las quejas vecinales provocaron que agentes de la Unidad de Pequeño Tráfico de la Udyco Bahía de Cádiz mantuvieran una tenaz vigilancia sobre este punto caliente de venta de drogas. Hace un par de semanas, esta unidad ya detuvo a un activo traficante que movía centenares de papelas de rebujito a la semana y que vendía en la esquina de la cercana calle Alcalde Blázquez. Ahora, con esta nueva operación, se asesta un importante golpe a estos pequeños traficantes que viven del menudeo y que viajan con cierta asiduidad a Sanlúcar de Barrameda para hacerse con más droga, sobre todo rebujito, la explosiva mezcla de heroína y cocaína tan demandadas por nuevos toxicómanos.
Los agentes de la UPR que entraron en el piso encontraron dosis de droga preparadas para ser vendidas y detuvieron a estas dos personas acusadas de un delito contra la salud pública y de otro de tráfico de drogas. Ambos cuentan con antecedentes por este mismo motivo. Posteriormente los trasladaron hasta la Comisaría Provincial, donde prestaron declaración ante los agentes que han llevado la investigación, quedando arrestados en los calabozos hasta que hoy pasen a disposición de la autoridad judicial, que decidirá si los envía a prisión o los deja libres con cargos.
En el piso también se encontraba un perro de una raza peligrosa, por lo que la Policía se puso en contacto con un hermano del detenido para que se hiciera cargo del animal y se encargara de cerrar la vivienda. Destacar también que el inmueble pertenece a un varón que se encuentra en estos momentos huido de la justicia y sobre el que pesa una orden para entrar en prisión por tráfico de drogas.
La operación se inició por las quejas vecinales y una vez que agentes de la Unidad de Pequeño Tráfico comenzaron la vigilancia comprobaron que eran numerosos los toxicómanos que se acercaban a comprar a este piso. Tanto es así que sólo en la última semana los agentes levantaron 15 actas por tenencia de droga y consumo en vía pública a personas que habían obtenido las papelas a los detenidos. Tan conocido era este punto de venta de droga que hasta en la mañana de ayer eran varias las personas que se acercaban a comprar y que tenían que darse la vuelta rápidamente al comprobar la presencia de los agentes.
Estas pruebas fueron suficientes para que el juez diera el permiso para entrar en la vivienda, lo que se produjo en la mañana de ayer.
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para aportar más datos a la justicia.
También te puede interesar
Lo último
Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
1 Comentario