El comercio y los efectos de la Pandemia El comercio de Cádiz encara la Navidad asumiendo su año catastrófico

  • La afluencia de público por las calles más comerciales de la capital se ha reducido en un 60% desde marzo

  • Confianza en un repunte de las ventas tras eliminarse las restricciones de paso en la provincia

Calles del centro repleta de público en la mañana de ayer sábado. Calles del centro repleta de público en la mañana de ayer sábado.

Calles del centro repleta de público en la mañana de ayer sábado. / Jesús Marín

Tras el Black Friday y el puente de la Constitución, este fin de semana va a ser esencial para sondear cómo puede quedar la campaña de Navidad para el comercio gaditano, duramente dañado por los efectos de la Pandemia.

La apertura desde este sábado de las fronteras interiores en la provincia libera a centenares, o miles, de posibles clientes a la hora de salir de sus localidades para comprar en las grandes superficies comerciales o en centros de referencia como puede ser el casco histórico de Cádiz capital. Ayer ya se notaba una afluencia de público superior a los pasados fines de semana en complejos como los de Área Sur, en Jerez, Bahía Sur, en San Fernando y El Corte Inglés de Cádiz. Frente a ellos, el comercio tradicional aguanta utilizando los beneficios del contacto más directo con el cliente, también con muy buena aceptación de los gaditanos.

Con todo, ya se asume que lo que se pueda ganar en Navidad apenas va a paliar la caída producida desde el inicio del confinamiento el pasado 15 de marzo.

Cádiz Centro, que engloba a buena parte de las principales firmas que funcionan en el casco antiguo de la capital, aporta varias cifras que reflejan este hundimiento del sector.

Utilizando los aforos que en su día instaló en las principales vías peatonales, se destaca que en febrero, antes de la Pandemia, recorrieron estas calles 699.000 personas. En abril, en pleno confinamiento, el dato cayó hasta las 28.000 y ya tanto en septiembre como en noviembre, con los horarios comerciales normalizados, la afluencia de visitantes se redujo hasta cerca de un 60% respecto al mismo periodo del año pasado, destaca Manuel Queiruga, presidente de Cádiz Centro.

Evidentemente, la caída en el número de peatones va en paralelo a la caída en las ventas comerciales.

El termómetro del Black Friday, cuando desde hace unos años se da comienzo “oficial” a la campaña de Navidad, también constata la dureza de este año para el sector.

En esta ocasión, el 75% de los comercios lanzaron campañas especiales que incluso se extendieron durante toda una semana. Concluidos estos días, apenas el 43% habían logrado aumentar las ventas respecto a las jornadas anteriores. Y del total, sólo el 20% habían obtenido ventas superiores a las mismas fechas del año pasado.

El puente de la Constitución trajo buenas ventas en la jornada del viernes, “cuando hemos notado más alegría entre la gente”, aunque con datos más bajos el día de la Inmaculada. Y ayer sábado, las calles y muchos comercios estaban muy animadas.

Por todo eso se mira con expectación el fin del cierre perimetral en la provincia. Este domingo no hay previsión de apertura del comercio tradicional, salvo los locales que sí lo hacen de forma habitual. Se abrirá ya a partir del siguiente, con la Navidad y Reyes más cercanos. Se confía en la llegada de clientes de otras localidades, aprovechando el tirón que siempre tiene el comercio tradicional de la capital, como un referente en toda la provincia y a pesar de la dura competencia de las grandes superficies.

Queiruga destaca como en estas semanas se ha notado el apoyo de muchos ciudadanos "que están apostando por comprar en los comercios de su ciudad, lo cual agradecemos", además del esfuerzo que han realizado los mayoristas del Mercado de Abastos, muchos de los cuales han realizado una apuesta por la venta por internet que ha funcionado muy bien.

En este sentido, Manuel Queiruga insiste en la necesidad del comercio local de apostar también por las nuevas formas de venta.

"Quienes han hecho esta apuesta, en muchos casos les ha ido mejor, frente a quienes mantienen exclusivamente la venta tradicional, que han sufrido más e incluso algunos han tenido que cerrar". En este sentido, la asociación está ayudando a la formación de estos empresarios. Algunos también han puesto en marcha servicios de venta por correo, esencial este año cuando el comercio on line se ha disparado, especialmente con las grandes superficies o con firmas como Amazon.

Con todo, desde el comercio tradicional la campaña de Navidad y Reyes se afronta "dentro de todo lo malo, muy ilusionados", un estado de ánimo al que ayuda tanto el apoyo de los ciudadanos como la ampliación del horario de cierre aprobado por la Junta de Andalucía, aunque Queiruga se une a los hosteleros en las críticas ante la persistencia de las restricciones en cafeterías, bares y restaurantes, sobre todo a partir de las seis.

Recuerda el dirigente del comercio que en un centro comercial abierto como el de Cádiz, la presencia de locales de hostelería abiertos supone siempre una ayuda y un complemento a la hora de realizar las compras.

En cuanto al centro de El Corte Inglés en Cádiz, desde esta empresa se indica que "la venta presencial ha caído sensiblemente", aunque parte del negocio se ha recuperado con el importante crecimiento en las ventas on line.

De cara a la campaña de Navidad, aunque la presencia de público es más que notable especialmente en el puente de la Constitución y en este fin de semana (El Corte Inglés abre en Cádiz los domingos desde hace semanas), se reconoce que las cifras de ventas "probablemente no llegarán a las que se alcanzaron el año pasado".

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