Tres chiringuitos abrirán la campaña en marzo en Cádiz
Potito, Malibú y la empresa Playas de Cádiz se preparan para llegar al inicio de la temporada El Ayuntamiento trabaja en la modificación del pliego para la ampliación de los establecimientos
Aunque todavía nos encontramos en pleno mes de febrero y no ha terminado el Carnaval, la playa ya comienza a prepararse en Cádiz para la llegada del buen tiempo. Tras el cierre de la temporada de chiringuitos en noviembre, el pliego que está vigente desde el año pasado en la capital gaditana permite que a partir del domingo 1 de marzo los establecimientos hosteleros regresen a la arena a prestar servicio en Santa María del Mar y La Victoria.
Tres chiringuitos han decidido abrir al público a principios del próximo mes en la playa de La Victoria, en lo que será una estampa inusual al ser la primera vez que pueden estar en servicio tan temprano. Estos son el Malibú -frente a la calle Villa de Paradas-, el Potito -frente a la calle Doctor Fleming- y el gestionado por el empresa Playas de Cádiz -a la altura de la calle Marianista Cubillo-. De hecho, uno de ellos, el Potito, ya tiene la autorización de la Delegación Municipal de Medio Ambiente para comenzar mañana el montaje de sus instalaciones si la climatología no lo impide, por lo que si no hay problemas abrirá el 1 de marzo.
El actual pliego de condiciones que rige la concesión de nueve de los diez chiringuitos de playa de la capital gaditana -uno en Santa María del Mar, seis en La Victoria y dos en Cortadura- permite que los establecimientos puedan estar disponibles del 1 de marzo al 30 de noviembre en Santa María del Mar y La Victoria, y del 1 de mayo al 31 de octubre en Cortadura, con la obligación de la apertura del 1 de junio al 30 de septiembre. En la pasada campaña, la tardanza en la firma de los contratos y el retraso en la construcción de los chiringuitos hicieron que estos plazos no se cumplieran, por lo que esta será la primera campaña completa de las actuales concesiones.
La temporada de 2015 trae consigo una novedad importante: la adaptación del pliego de condiciones al nuevo Reglamento General de Costas aprobado el pasado mes de octubre. La normativa desarrolla la ampliación del espacio que pueden ocupar los chiringuitos, que llegarán a los 200 metros cuadrados, de los que 150 metros cuadrados serán de edificación cerrada y los restantes de terraza cerrada con elementos desmontables. A estos, se podrán añadir 70 metros cuadrados de terraza abierta con elementos desmontables y otros 30 metros cuadrados destinados a la zona de aseos. Los contratos actuales permiten solo una superficie máxima de 150 metros cuadrados, a los que hay que sumar el espacio de los aseos.
Por ello, desde el Ayuntamiento de Cádiz informaron que actualmente se está elaborando la petición para modificar las actuales concesiones. Así, los cambios, según fuentes municipales, deben ser autorizados por la Junta de Andalucía para que aquellos empresarios adjudicatarios que así lo estimen puedan solicitar acogerse a la ampliación de los chiringuitos.
En estos momentos, los propietarios de los establecimientos están haciendo números para adaptar sus negocios. Miguel Ángel Sánchez, dueño del Potito y del Potito Beach -que estará posiblemente abierto para Semana Santa-, aseguró que va a solicitar tanto la ampliación de la edificación fija como la terraza exterior. Para ello, ha encargado para el Potito un módulo de 15 metros cuadrados destinado a coctelería o venta de helados, entre otros usos, y una ampliación de la pérgola de 35 metros cuadrados. La inversión será de unos 20.000 euros.
Sánchez aseguró que, con la nueva normativa, "el Ayuntamiento se ha visto obligado a hacer la modificación, que era lo mismo que solicitábamos el año pasado para el tema de la permanencia en la playa durante el invierno", un aspecto que no se consiguió.
Sin embargo, dentro de la ampliación de los establecimientos, está por cerrar el aumento del coste de la concesión para los empresarios por las nuevas condiciones. "Al principio nos querían cobrar la parte proporcional de lo que ya estamos pagando, pero desde la Asociación de Empresarios de la Costa de Cádiz (AECCA) se ha instado al Ayuntamiento a que nos cobren el mismo canon que les cobra Costas. De momento, no han dicho que no", apuntó.
Juan de Dios Álvarez, del chiringuito Malibú, señaló que actualmente se encuentra estudiando la posibilidad de ampliar sus establecimientos, ya que "todavía no nos han dicho la cuantía por la que saldrá". Álvarez, que comenzará el montaje del Malibú el 23 de febrero, estrenará esta temporada el segundo de sus establecimientos, situado a la altura de Los Delfines y que abrirá entre mayo y junio. "Estamos con mucha ilusión y muchas ganas, ya que queremos recuperar un primer año que fue muy duro", dijo.
Por su parte, Iván Periano, del chiringuito Pikachos de Santa María del Mar, aseguró que, en principio, se va a acoger a la ampliación de los 50 metros cuadrados edificables, mientras que los 70 de terraza están en duda. "Son 120 metros cuadrados más que se van a llenar y hay que atenderlos con un buen servicio. Si no nos dejan crecer la cocina, no podemos atender ese servicio", afirmó Periano, que pretende abrir su negocio en torno a la Semana Santa.
Desde la Asociación de Empresarios de la Costa de Cádiz (AECCA) se encuentran actualmente trabajando en las negociaciones con los distintos ayuntamientos y la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta para la adaptación de los pliegos vigentes a las nuevas posibilidades de la Ley de Costas. Tres son los objetivos planteados desde esta nueva patronal hostelera: la ampliación de las superficies, la apertura durante todo el año y la aumento de las concesiones a 30 años.
Un portavoz de AECCA señaló que la aplicación del nuevo Reglamento de Costas puede suponer que cada chiringuito cree entre ocho y diez nuevos puestos de trabajo para atender a las nuevas condiciones. Uno de los temores del sector hostelero es la demora en la aplicación de la normativa por los ayuntamientos que, según esta asociación, podría hacerse en tres o cuatro meses "si hay voluntad, si no, puede durar hasta ocho meses el procedimiento administrativo".
También te puede interesar
Lo último