Cádiz

"¡Que caiga Primo de Rivera!"

  • Satisfacción generalizada entre los estudiantes con los contenidos de los primeros exámenes de Selectividad

Cinco alumnas repasan en la plaza de Fragela.

Cinco alumnas repasan en la plaza de Fragela. / Jesús Marín

Nervios y expectación. Los estudiantes madrugaron para comenzar la PEvAU. Había que estar en cada sede con mucha antelación para que las entradas fuesen escalonadas. Todo preparado por la UCA para asegurarse contra cualquier contagio. La hora de la verdad llegaba con el examen de Lengua y Literatura. Al acabar, satisfacción generalizada. En los alrededores de Filosofía y Letras se arremolinaban alumnos de diferentes colegios e institutos. Como el Cornelio Balbo de la capital. Mario Sánchez y Lolita Sepúlveda salían contentos. Habían elegido el texto literario de Carmen Martín Gaite como opción. Su compañera Lucía García valoraba que no hubiesen preguntado “nada fuera de temario”, pues el contenido del examen “era acorde con lo que hemos estudiado durante el curso”. Entre las preguntas opcionales debían identificar y explicar las relaciones sintácticas entre las oraciones de este fragmento del texto periodístico, obra de Luis Sánchez-Moliní para las cabeceras del Grupo Joly: “Al urbanita de hoy, que ha olvidado los rigores de la intemperie, le es difícil no amar a ese mamífero cazador y señorial, listo como el hambre, cuyos aullidos nos convocan a lo más profundo”. Se refería al lobo, animal protagonista del artículo.

Rocío Ruiz, del colegio San José-Esclavas, quiere estudiar Marketing en Sevilla. La nota de corte del año pasado fue un 10,061. Para ello lleva “tres semanas” preparándose a fondo. A su lado, Myriam Braza, que quiere orientar su futuro hacia la Ingeniería Aeroespacial, utilizaba la expresión “sin sorpresas” para calificar la prueba de Lengua. Rocío deseaba que cayera en el siguiente examen, el de Historia de España, “o la guerra de Cuba o las desamortizaciones”. Tuvo suerte y cayó la primera. Del mismo colegio, Carmen Canseco y Cinta García habían elegido el texto de Sánchez-Moliní en detrimento del texto literario de Carmen Martín Gaite. Ambas, que esperaban también la guerra de Cuba para la siguiente prueba, admitían que, siguiendo las recomendaciones de los expertos, habían descansado la noche antes. Su compañero Víctor Pérez ansiaba el Sexenio Revolucionario.

En sintaxis, “No te puedes morir sin conocer el Cañón del Colorado”. Abraham Galván, del IES Isla de León (San Fernando), comentaba que la frase para analizar “era más difícil de lo que esperaba”, mientras que Alba León se decantaba por el texto periodístico, que aunque era “más complicado” que el literario, “lo llevaba más preparado”.

Entre La Caleta y el árbol del Mora se congregaban los estudiantes que se examinaban en Ciencias Económicas y Empresariales. “Un poco larga”, decía Alejandro González, del IES Drago, en referencia a la prueba de Lengua. “Los textos eran adecuados”, apuntaba Manuel Ragel. El grupo de amigos expresaba a coro un deseo para Historia: “¡Que caiga Primo de Rivera!”. Todo un clásico en esta prueba. La suerte estuvo con ellos. También expresó su gozo María Navarro, del colegio San Felipe Neri. Se había preparado muy bien la Guerra de Cuba. Sofía Gómez, también del Drago, se mostraba “muy tranquila”. Quizás porque su meta es opositar a la Policía. “No busco una gran nota, aunque quiero aprobar para tener la Selectividad hecha”, explicaba.

Tras un repaso de última hora llegaba el momento del segundo examen, el de Historia de España. Los aledaños de las facultades se quedaban de nuevo vacíos. La algarabía juvenil era silenciada en las aulas, donde tanto se jugaban los estudiantes después de dos difíciles años de estudios marcados por una pandemia que seguramente será protagonista de algún examen de Selectividad en el futuro.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios