¿Quién se acuerda del cuerpo diez?

Los gimnasios se vaciaron en los meses de verano pero ahora volverán a llenarse de buenos propósitos

Varias gaditanas se ponen en forma en el gimnasio Raúl Calvo.
Varias gaditanas se ponen en forma en el gimnasio Raúl Calvo.
María Jesús Natera / Cádiz

21 de septiembre 2008 - 01:00

Prácticamente todos los turistas han regresado a sus casas, los gaditanos a sus empleos y los niños de estos gaditanos a los colegios. El verano para muchos ya sólo está presente en las fotografías y souvenirs de las vacaciones. Ahora, como cada año, se notará una subida más alta de lo normal en el número de matrículas en lo gimnasios.

Después de la operación bikini en primavera, los centros de fitness se quedan más vacíos en verano, cuando casi sólo van los más persistentes y aquellos que buscan milagros de última hora. La segunda quincena de septiembre hace que las pesas y la bici estática vuelvan a ponerse en marcha. Los padres contarán de nuevo con tiempo para ellos, la gente empezará con los buenos propósitos tras los excesos del período estival. En definitiva, el ambiente en los gimnasios volverá a la normalidad.

Allá por los meses de primavera los no habituales a eso de las pesas, aeróbic y demás ejercicios físicos se dieron cuenta de que si querían lucir tipito en las playas, debían ponerse cuanto antes en marcha. Los gimnasios de Cádiz vivieron entonces su máximo apogeo: "los meses de abril y mayo son los mejores", sentenciaba Carlos Calvo, director del gimnasio Raúl Calvo. Y es que aunque cada año se luche por concienciar a los usuarios de que "en dos meses no se consigue un cuerpo diez", como explica Ángel García, gerente del centro Body Factory de Cádiz, lo cierto es que aún son muchos los gaditanos que parecen creer en los milagros, y "lo único que probablemente logren será el efecto acordeón o rebote", asegura García.

Los clientes habituales, esos que prefieren cuidarse durante todo el año haga calor o frío, también se dejan seducir por los rayos que emite Lorenzo, por los baños en el mar, por las largas jornadas sin hacer nada. Eso sí, no son todos, pero alguno que otro deja de ir al gimnasio con esa acostumbrada asiduidad. Esto hace que durante los meses de julio y agosto la mayoría de centros deportivos suprima algunas de las clases que se ofertan durante el resto del año. Este es el caso de los gimnasios Raúl Calvo o PSM , entre otros. Así, aunque los usuarios que acuden siguen teniendo su actividad como siempre, las horas pueden variar con el objetivo de concentrar a los clientes en una misma hora.

Otros gimnasios, sin embargo, no notan tanto que llegue el verano. Sus clientes son los de siempre, personas que no bajan su ritmo a pesar de que estén disfrutando de sus vacaciones. Puede que cambien las horas a las que acuden, acercándose a los gimnasios a "las horas más tempranas de la mañana y también cuando empieza a refrescar por la tarde, alrededor de las ocho", señala Jesús Ruiz, ayudante del gimnasio 360. Son usuarios "sobre todo a partir de los 40 o 45 años", indica Carlos Calvo, constantes, que saben que el deporte es un hábito saludable y que darse una tregua en verano "podría echar por tierra todo el esfuerzo del año", asegura Ángel García.

Quizás, lo que llame más la atención sea la nada despreciable cantidad de personas que aunque no son de Cádiz veranean en la ciudad y aprovecharon esos meses su tiempo libre para apuntarse al gimnasio que encuentren más cercano. Gente que nada más llegar a tierras gaditanas buscó un lugar donde practicar deporte. Eso sucedió, por ejemplo, en los centros 360 o PSM: "los clientes de veraneo o los gaditanos que por cuestiones de trabajo sólo pueden dedicarle al gimnasio algunos días a la semana suelen utilizar el bono de diez sesiones, que les permite hacer ejercicio cuando pueden sin malgastar el dinero", comenta Patricia Scapachini, encargada del gimnasio PSM.

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