Zahora tiene estilo
De andar por casa | Zahora
La decoración de esta vivienda se basa en la recuperación y reciclado de piezas, que encaja dentro del entorno natural en el que se ubica
La casa que aparece en estas páginas se ubica en la playa de Zahora, en Barbate. Se trata de una construcción de los años 70 en la que su propietaria, Amaranta Pascual, con la ayuda de Paola Copano con experiencia en el mundo de la decoración han transformado todo su interior. Para ello, han respetado los elementos arquitectónicos originales junto con algunos de sus elementos decorativos, que se han reciclados.
La vivienda ocupa una superficie de 230 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas. La planta baja con una entrada que comunica con un amplio salón-comedor, zona de billar, cuatro dormitorios, tres baños y cocina. En la planta superior se encuentra el dormitorio principal con el baño y vestidor, orientado todo ello por unas ventanas al entorno natural.
En una de las entradas da la bienvenida una consola de madera lacada en beige y gris. La consola sostiene un conjunto de objetos decorativos, entre los que se están un ánfora y un jarrón de cerámica. En la parte superior, en su pared, cuelga un espejo de hojas de hojalata decapado.
En un espacio abierto de la vivienda, se ha distribuido el salón con tres alturas junto al comedor. El salón es la parte más original de la casa con una gran chimenea de los años 70, de la época de construcción de la casa. Un conjunto de sofás en color arena se coloca en torno a una mesa centras de madera y metal. Entre los muebles de este espacio y dándole color al conjunto se ha elegido un taquillón vietnamita en color verde agua. Una de sus esquinas lo decora un tibor esmaltado en verde botella con un gran ficus.
En el comedor, se ha colocado una amplia mesa reciclada, realizada con un tablero en madera natural con las patas decapadas. A ello le acompaña un conjunto de sillas y sillones de herencia familiar, que han sido decapados, adaptándolo a las nuevas corrientes decorativas. En los laterales se encuentran dos librerías también decapadas, sobre la que se apoyan en su parte superior una pareja de tibores de cerámicas. La parte central la ocupa una consola policromada en verde veronés, en la que descansa un caballo de bronce con el nombre de ‘Yeguada’, el cual le da el nombre a la finca donde se ubica la casa. Junto al salón-comedor y con vistas a los jardines, se encuentra un espacio dedicado al billar. Esto ha sido decorado cuidadosamente con una vitrina lacada en negro que custodia una cristalería familiar. Entre los laterales del mueble se ha colocado una pareja de sillones tibetanos en madera natural.
La cocina se ubica en un espacio abierto y amplio con unas vistas al entorno natural que rodea la casa. Para su mobiliario se ha elegido el color nogal con una encimera de pizarra y granito.
Entre los cuatro dormitorios de la planta baja, destacamos el de invitados, en el que se han aprovechado los cabeceros de la decoración original de la casa y se han reciclado en color coral y grisáceo. A ello le acompaña dos mesillas de noche de barco, que también ha sido recicladas para adaptarla al entorno. Una mesa industrial, policromada en tono turquesa, ha sido de las nuevas piezas incorporada en esta decoración.
Esta zona se comunica con la parte superior con una escalera de tablones de madera, donde se encuentra el dormitorio principal. El cabecero del dormitorio se ha diseñado con tableros de madera, pintados en color turquesa. En el piecero, se ha colocado una banqueta del mismo color, a juego con el cabecero. En los laterales de la cama, le acompaña una pareja de mesas de noches, decapadas en gris gustaviano. El color azul y blanco es el que se ha elegido para las tapicerías de sillones y cortinas del dormitorio principal.
El baño de esta estancia está cubierto de piezas porcelánicas, al cual le acompaña un gran espejo decapado en celeste sobre una encimera boleada.
Los colores claros decoran los diferentes espacios y muebles de la casa.
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