Cádiz

Versiones de clásicos italianos de Sergio Dalma llenaron de nostalgia González ByassUn romántico paseo por la Vía Dalma

El Festival Tío Pepe sigue sumando llenos y en la jornada del miércoles, fiesta nacional, no podía ser de otra manera siendo la estrella invitada el esperado Sergio Dalma, una de las voces más reconocibles del panorama nacional que arrastra tras de sí una legión incondicional de fans, sobre todo del sexo femenino.

La gira para presentar la tercera entrega de su disco Vía Dalma paró en Jerez entre aires de nostalgia y un tributo al amor, tal y como anunciaba ya una voz en off al inicio del concierto. Sobre el escenario, un aparato antiguo de radio en el que sonaban los acordes de Toda la vida, la canción que abrió la noche y a cuyos sones hizo su aparición un Sergio Dalma completamente vestido de azul marino, con camisa, pantalón y chaleco y unos elegantes zapatos italianos.

Cinco músicos y la corista Alicia Araque le acompañaban sobre el escenario, arropándole en todo momento en una fresca noche en la que, sin embargo, el público entró pronto en calor.

Sobre el escenario, con aires retros, se fueron desplegando temas como Necesito un amigo y Solo tú' hasta que Sergio Dalma por fin se dirigió a sus seguidores asegurando que se encontraba "feliz" por poder pasar una noche tan especial en Jerez, una tierra que no pisaba hace mucho tiempo.

Tras estas primeras palabras el cantante de Sabadell echó la vista atrás para recordar, en voz alta, aquella infancia en la que no existían las redes sociales y la vida se desarrollaba más en la calle que en las pantallas. "Entonces no teníamos la presión de estos días y éramos felices", recordó, y por eso quiso hacerle un homenaje a toda una generación que creció escuchando la radio como principal punto de conexión con el resto del mundo.

Sergio Dalma interpretó entonces canciones como Mía y Te amo, dentro de las baladas italianas que ha versionado para sus últimos discos. Le siguieron otras como Bella sin alma o El mundo, encadenando canciones que aderezaba con su arrebatadora sonrisa, algo que no dejó indiferentes a sus fans, que le miraban embelesadas. Era difícil que el público contimuara sentado a estas alturas, y efectivamente con la canción las sillas comenzaron a quedarse vacías, un anticipo de lo que vendría poco después.

En un escenario decorado con farolas y con un rótulo de Vía Dalma, el cantante se paseó con Alicia Araque para dejar que ella interpretara en solitario una parte de Sábado por la tarde, para después retomar él mismo el protagonismo con un Volare'aderezado con ritmos de jazz.

Dalma confesó entonces que su canción favorita de Vía Dalma III es Amores, de Toto Cotugno, entonándola con sentimiento para después pedir un aplauso para todo el staff del festival y para su equipo técnico.

Con la animada Ese amor no se toca, que popularizara hace años la mexicana Yuri, el público volvió a ponerse en pie, enlazando después con la también archiconocida Será porque te amo. Ya pocos permanecían sentados para entonces.

Alicia Araque interpretó entonces en solitario el tema Sólo para ti, para dejar paso a Sergio con uno de sus clásicos, Esa chica es mía.

Llegaba entonces uno de los momentos más esperados de la noche, la presencia en el escenario del jerezano David de María, llegado expresamente desde Ciudad Real para participar en el concierto de su amigo y compañero. De María, que estaba bastante afónico, celebra sus 20 años de carrera y confesó que cuando compuso la canción Precisamente ahora, siempre soñó con escucharla en la voz de Sergio Dalma. Con ese deseo cumplido y acompañándole a la guitarra, el jerezano aseguró que había puesto el alma "junto al maestro", a pesar de estar tocado de la voz.

Tras este momentazo llegaba otro de los súperclásicos de Dalma, Bailar pegados, coreado a viva voz por el respetable. A buena hora le sirvió a Dalma para desaparecer del escenario de improviso y volver a aparecer a los pocos minutos sobre las gradas, para sorpresa y casi desmayo de algunas de sus fans. Mezclado entre el público y con la gente como loca, regresó al escenario poco después a los sones de Tú y yo, aunque la tropa de seguidoras que le siguió hasta el escenario ya se quedó allí, a sus pies, hasta el final del concierto.

Sergio Dalma presentó a su banda con originales fotografías, entre las que hubo incluso alguna de sus comienzos, cuando era un jovencísimo chaval que empezaba a despuntar en el mundo de la música.

Recuerdo crónico y La buena suerte siguieron dando ritmo a la noche, para continuar con una marchosa La vida empieza hoy con la que la banda se vino arriba, derrochando energía sobre el escenario.

A pesar de estar dándolo todo, el equipo se despidió por primera vez, apareciendo poco después ante la insistencia del público, a los sones de las consabidas palmas por bulerías.

Morir de amores y Yo no te pido la luna formaron el pase de los bises, para terminar con la esperada Galilea, que puso el broche de oro a dos horas de concierto que hicieron felices a quienes tuvieron la suerte de asistir.

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