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Coronavirus en Cádiz Revuelo en la Universidad: quejas de los alumnos hacia la institución y denuncia de la UCA por ataques informáticos

  • La UCA pone en conocimiento de la Policía las agresiones cibernéticas desde la cuenta "alumnos indignados"

  • Muchas críticas en las redes sociales de estudiantes descontentos con la gestión de docencia y evaluaciones

  • El Consejo de Estudiantes reconoce problemas, especialmente en los exámenes tipo test

Complejo de oficinas de la UCA. Complejo de oficinas de la UCA.

Complejo de oficinas de la UCA. / Julio González

El aluvión de quejas de alumnos de la UCA en las redes sociales, bajo el hastag #UCAlarma, sobre la manera en que la institución académica está gestionando la docencia y las evaluaciones en este periodo de clases no presenciales ha provocado un gran revuelo en las últimas horas. A las opiniones vertidas por los estudiantes en Twitter se unen las declaraciones del Consejo de Estudiantes reconociendo muchas deficiencias y la denuncia de la Universidad ante la Policía sobre ataques informáticos desde una cuenta de “alumnos indignados”. En un comunicado, la UCA destaca que en las últimas 24 horas “cientos de cuentas corporativas de correo electrónico de la Universidad de Cádiz han recibido distintos ataques informáticos desde la dirección “alumnadoindignadouca@topmail.com”. El primero de los ataques masivos, enviado a las 14:25 horas de ayer, remitía a un servidor de correo llamado Topmail.com, e incorporaba una dirección en la que había que clicar para leer el texto del mensaje bajo el asunto #LaUcaProtesta. Otros mensajes con idéntico remitente amenazaban con atacar el portal web, el campus virtual, la web de la Biblioteca, etc”.

La UCA resalta que desde el Área de Servicios Informáticos del Vicerrectorado de Infraestructuras y Digitalización de la Universidad de Cádiz, “se ha trabajado intensamente durante las últimas horas para desactivar los intentos y preservar la seguridad de los equipos informáticos y el entorno virtual de la UCA por medio, entre otras acciones, de cortes parciales del flujo para realizar intervenciones de seguridad que no han afectado a los sistemas externos ni al núcleo de la web de la UCA”. El Consejo de Dirección de la Universidad de Cádiz, en reunión extraordinaria celebrada esta misma mañana, ha decidido denunciar los hechos ante la policía y pedir a la comunidad universitaria que no abra los mails ante el peligro de que el documento final que aparece tras derivar a Topmail no se trate realmente de un  documento PDF, sino de un programa ejecutable de Windows con un virus del tipo ransomware (secuestrador), variante del famoso WannaCry. “Este intentará encriptar o cifrar todos los ficheros que encuentre en el ordenador y aquellos otros que localice en unidades de red compartidas. La dinámica habitual en este tipo de casos es que los atacantes pidan un rescate con criptomonedas para desencriptar los archivos secuestrados”, destaca la UCA.

 Aunque de momento la UCA desconoce la identidad de los hackers que han actuado bajo el pseudónimo de “alumnos indignados”, tiene claro que “en absoluto representan al conjunto de los más de 22.000 estudiantes de la Universidad de Cádiz que están haciendo, junto al profesorado, un sobreesfuerzo de adaptación a la docencia no presencial en un tiempo récord y que tienen, por otra parte, toda la legitimidad y el derecho de expresar sus opiniones tanto en sus perfiles individuales en redes sociales como en los procedimientos que la propia Universidad tiene habilitados para trasladar quejas y reclamaciones”.

La Universidad de Cádiz ha ofrecido a los miembros de la comunidad universitaria afectados por estos ataques el asesoramiento y apoyo de sus servicios informáticos en todo lo que necesiten y ha trasladado, igualmente, toda la información relacionada con estos hechos a los centros que han sido objeto de los mismos. En un mail enviado a toda la comunidad universitaria, se puntualiza que “la UCA es un espacio libre, de reflexión, donde todas las opiniones son respetadas hasta el punto que las normas se respetan. De otra parte, tampoco podemos admitir la noticia aparecida en un medio de comunicación que, de forma velada,  insinuaba que desde la UCA se había presionado para eliminar una noticia sobre las protestas, por lo que, al no ser cierto, en defensa del buen nombre de nuestra Universidad se va a proceder al legítimo ejercicio del derecho de rectificación”.

El rector de la Universidad de Cádiz, Francisco Piniella, ha  querido reiterar “un mensaje de ánimo, fuerza y agradecimiento” al conjunto de la comunidad universitaria y ha subrayado que “ningún sistema ni organización son perfectos, pero sería imperdonable e injusto que los fallos oculten el enorme esfuerzo, el trabajo y la voluntad que nuestra comunidad universitaria ha demostrado en un momento de crisis como éste”.

Tiempos para los exámenes

Por otra parte, el Consejo de Estudiantes ha realizado esta mañana una rueda de prensa en la que su presidente Miguel Ángel Pérez, ha valorado las deficiencias expuestas por los alumnos, entre ellas las que afectan a las evaluaciones de final de curso, que son las que han motivado más quejas en las redes sociales. “Uno de los problemas son los tiempos para realizar los exámenes y la imposibilidad de repasar los mismos, sobre todo en los tipo test”. Según la representación estudiantil “entendemos y apoyamos que los docentes deban garantizar la calidad de sus pruebas, pero consideramos que ajustar demasiado el tiempo y bloquear el moverte libremente por las preguntas (casos tipo 30 preguntas en 20 minutos y sin opción de dejar una en blanco, restando los fallos y sin poder volver atrás entre preguntas para repasar) no es la forma más adecuada para evitar irregularidades por parte del estudiantado; así como los sistemas de video vigilancia que plantean en algunos casos”.

El Consejo de Estudiantes de la UCA tiene la sensación de que “en algunos casos, algunos docentes están más obsesionados en evitar posibles fraudes, que en plantear alternativas que favorezcan la comprensión de sus contenidos, y no penalizar a los mismos estudiantes que se están enfrentando a un escenario de evaluación dónde influyen negativamente mil factores, como puede ser la falta de recursos, el compartir vivienda e incluso habitación con más personas, situaciones familiares precarias, económicamente hablando, atender a familiares enfermos y/o dependientes, y un sin fin de etcéteras, que pueden estar afectando al rendimiento académico de cada estudiante; y en definitiva, que no se puede exigir como si estuviéramos en un contexto presencial, dado que los mismos docentes no han desarrollado sus contenidos de la misma manera tampoco, por motivos idénticos”.

El Consejo de Estudiantes también expresó su rechazo “a prácticas delictivas y desleales, como amenazas de carácter cibernético. Entendemos que no son las formas de reivindicar y que sobre todo, si queremos exigir responsabilidades, debemos ser responsables”.

La UCA: "No está siendo fácil para nadie"

Al respecto, la UCA asegura entender "la situación de estrés y ansiedad que ha podido provocar el paso a la docencia no presencial, de un día para otro. Es algo extensible al resto de universidades de nuestro entorno. En sólo unas semanas, con participación y voz de los representantes de los alumnos de la UCA, de los centros y departamentos, hemos dispuesto todos los documentos e instrucciones para la docencia no presencial, así como las evaluaciones y las prácticas curriculares". Según indican desde la Universidad "no está siendo fácil para nadie. El profesorado UCA está haciendo un esfuerzo ímprobo. Comprendemos las opiniones individuales de los alumnos UCA que expresan su contrariedad ante la situación, y agradecemos el trabajo de las delegaciones de alumnos y de los representantes de estudiantes que conforman el CEUCA (Consejo de Estudiantes de la UCA), a la que, como se ha indicado anteriormente, se ha dado voz y participación en todos los documentos que se han ido aprobando para la adaptación a la no presencialidad. La Universidad de Cádiz tiene mecanismos de quejas contemplados en su normativa a disposición del alumnado. Todo este esfuerzo de las universidades de pasar a la docencia no presencial es precisamente para evitar que los alumnos no pierdan el curso".

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