Rescatar a un diputado del olvido

El historiador costarricense Alberto Calderón ofrece en el Casino Gaditano una conferencia sobre su compatriota Florencio del Castillo y su defensa de los Derechos Humanos en las Cortes de Cádiz

Mercedes Alicia Carrillo recibió el premio de manos de la alcaldesa de Cádiz.
Mercedes Alicia Carrillo recibió el premio de manos de la alcaldesa de Cádiz.
Pilar Hernández Mateo / Cádiz

17 de marzo 2011 - 01:00

A pesar de la gran labor que realizaron, los diputados que participaron en la elaboración de la Constitución de 1812 son unos grandes desconocidos. Gracias a los actos que se están celebrando en los prolegómenos del Bicentenario, se están dando a conocer públicamente trabajos e investigaciones sobre estas personas, contribuyendo así a sacarlos del anonimato.

Es el caso de Florencio del Castillo, diputado por Costa Rica en las Cortes de Cádiz, quien hasta hace muy poco se consideraba mexicano y así lucía en una de las placas que adornaba la fachada del Oratorio San Felipe. Pero, según declaró ayer la alcaldesa de la ciudad, Teófila Martínez, ya se ha subsanado el error y pronto lucirá la placa de Florencio del Castillo con su verdadera nacionalidad.

Esto lo anunció en la conferencia que el historiador costarricense Alberto Calderón ofreció en el Casino Gaditano sobre su compatriota, dentro del programa de actos del Mes Constitucional para conmemorar el 199 aniversario de la Constitución de 1812.

Alberto Calderón comenzó su intervención presentando un libro que ha editado con todos los discursos de Florencio del Castillo en las Cortes de Cádiz, donde destacó por su magnífica oratoria y de las que fue presidente durante un breve tiempo.

Tras hacer un recorrido por la biografía del diputado costarricense, el conferenciante explicó que, hasta 1971, este sacerdote, educador y político había permanecido en el olvido en su país. Ese año, los dirigentes costarricenses se interesaron por localizar sus restos en México, donde murió en 1834, para trasladarlos a su país natal. Actualmente descansan en un mausoleo en la población costarricense de Paraíso.

Según indicó Calderón, Florencio del Castillo destacó por su defensa de los Derechos Humanos en Las Cortes. Lo definió como un hombre "con valentía, sagacidad, ideas firmes y convicciones concretas". Relató que en una de las primeras sesiones de su gestión, el diputado costarricense trató el tema judicial. Solicitó que los testigos debían rendir testimonio en público y que los escribanos no alterasen las actas, para no perjudicar a los acusados. Algo que logró aprobarse.

Pero su mayor lucha estuvo en la defensa de la ciudadanía española de las personas originarias de África, sus hijos y los indígenas de América. También abogó por que a los indígenas se les liberara de la servidumbre de la mita a la que estaban sometidos. Florencio del Castillo buscaba el reconocimiento del derecho de igualdad y de educación para estas personas, cuestiones que, tras muchas discusiones, fueron aprobadas.

Alberto Calderón también se refirió a la influencia de La Pepa en la primera Constitución de Costa Rica. Y terminó su intervención con un poema dedicado a Florencio del Castillo.

stats