Festival No sin música

Rock, rap y clásicos

  • Las bandas de Pájaro y de Quique González y el show del Langui, protagonistas de la tarde.

El segundo día del No Sin Música comenzó bajo un clima un poco más fresco que el del día anterior pero con mucha más gente. Si los primeros asistentes del jueves apenas se dejaban notar, ayer la zona del muelle Ciudad estuvo repleta de coches buscando aparcamiento desde primera hora de la tarde. La jornada la inauguró Andrés Herrera, alias Pájaro, un veterano del rock español que ha tocado en muchas bandas, y hasta con Silvio y Kiko Veneno. Su guitarreo blues rock le trajo al festival para dar comienzo al segundo asalto, que traía como platos fuertes por la tarde a Quique González y al Langui, y por la noche a Rosendo, M Clan y Los Zigarros.

Pájaro, músico experimentado donde los haya, acometió, junto con una banda de músicos igualmente impecables, temas propios como Perchè, de su álbum Santa Leone, pero también Guarda che luna, un clásico italiano reinterpretado. Blues, swing, rock & roll... Pájaro y los suyos dieron una lección de buen hacer y de lo que es tener clase sobre un escenario.

No bien hubo acabado, los jóvenes gaditanos Rock'nrolla hicieron bailar a los que ya estaban allí con su mezcla de surf y rock americano, y lo mismo hicieron sus sucesores sobre el Tricentenario Stage, Guillermo Alvah y los Predicadores.

Y si por algo se caracterizó el segundo día del festival, fue porque trajo a veteranos del rock español. Quique González, un clásico de la escena rock madrileña, presente en muchas de las grandes composiciones de muchos músicos españoles (suya es la archiconocida Aunque tú no lo sepas, compuesta para su amigo Enrique Urquijo),subió a un escenario principal adornado con dos farolas a los lados, listo para recibirle, con los Detectives, cinco músicos y una cantante con los que gira y con los que ha grabado su último disco, Me mata si me necesitas.

El madrileño abrió su concierto con Sangre en el marcador, de su último disco; un concierto que congregó a público de todas las edades y que fue especial también por su banda. Todos casi uniformados, con camisa y chaleco, y ella, Caroline Morgan, una de las mejores voces que una servidora ha escuchado nunca, dotaron de un brillo especial a las canciones del músico.

Los que conozcan la discografía de Quique sabrán que varias de sus canciones tienen referencias a Cádiz, y él mismo lo dijo: "He compuesto muchas canciones aquí, y he tocado muy poco, así que va a ser una noche muy bonita para todos". No faltaron sus Kamikazes enamorados ni, por supuesto, La ciudad del viento y Salitre, dos canciones que hablan de Cádiz, para acabar con, como no podía ser de otra manera, Y los conserjes de noche (el momento más mágico del concierto) y Vidas cruzadas.

Como descanso entre tanto rock (pues al público le esperaban los conciertos de Rosendo, M Clan y Los Zigarros),la nota distinta la puso El Langui. Se subió al escenario acompañado de una banda de músicos (saxofonista y trompetista incluidos) y cuatro raperos amigos suyos. Humor, rap, coros, ironía, pero también mucha carga política; todo eso trajo el actor y rapero, logrando la desinhibición del público y hasta de los más pequeños.

Los gaditanos The Electric Alley prepararon el ánimo de los más rockeros antes de que llegase el turno de Rosendo, plato fuerte de la noche.

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