Gastronomía solidaria

El chef José Andrés vuelve a El Faro que un día le dio de comer

  • El candidato a Premio Nobel de la Paz llega como invitado a bordo del Elcano y recuerda con agradecimiento aquellos tiempos en los que sólo era un marinero del buque escuela

El chef José Andrés, con el equipo de la barra de El Faro. El chef José Andrés, con el equipo de la barra de El Faro.

El chef José Andrés, con el equipo de la barra de El Faro. / D. C.

Comentarios 3

Hay gente excepcional que no conoce fronteras. Ni las que se montan con vallas ni las que pretenden reprimir o atar la solidaridad humana. El cocinero asturiano José Andrés, efectivamente, no conoce fronteras. José Andrés no sólo ha conseguido levantar un emporio gastronómico y promocional con lo mejor de las despensas de este país en la meca de la hamburguesa, sino que cada vez que lo ha considerado necesario, imprescindible, ha atendido la principal urgencia de quienes más lo necesitaban. Con independencia de que fuesen miles o millones de personas.Y aun a costa de plantarle cara al más disparatado de los vigías de Occidente.

Lo hizo después del terremoto de Haití, tras el huracán de Puerto Rico, en Guatemala, pero también en California y en todo Estados Unidos, en favor de los trabajadores federales sin sueldo por culpa del cierre de la administración Trump. Sólo durante el año pasado, este asturiano de Mieres, desde su World Central Kitchen, sirvió más de cuatro millones de comidas a damnificados por desastres naturales. Y esta ingente labor humanitaria es la que le ha valido ser nominado a Premio Nobel de la Paz en esta edición 2019 de los galardones. 

El domingo pasado llegó a Cádiz como invitado de honor a bordo del Juan Sebastián Elcano. Acompañado por su familia, recaló en El Faro, un puerto que conocía desde finales de los ochenta, cuando no era más que un simple marinero a bordo del buque escuela de la Armada Española.

Después de disfrutar en familia de muchas -de casi todas- las exquisiteces que ofrece esa suculenta barra gaditana, de dar algunos consejos profesionales y de saludar a varios admiradores -alguno hasta le cantó una jota- , se retrató con su tripulación. Luego, cuando el restaurante publicó la imagen en su Facebook, no pudo evitar responder contando una anécdota, una pequeña anécdota, como muestra de agradecimiento:

"Un 9 de enero de 1989 entré a tomar una tapa con poco dinero. Yo estaba de marinero en el buque escuela Juan Sebastián de Elcano. Al día siguiente zarpábamos. Un hombre con cara de bueno se dio cuenta de que pedimos una tapita para dos. Nos comenzó a sacar tapas. Nos invitaron. Era Gonzalo Córdoba."

Anoche, José Andrés retuiteó esta noticia de Diario de Cádiz con el siguiente texto: ⁦"@elfarodecadiz#GonzaloCordoba un buen hombre, gran persona, mítico restaurador gaditano y generoso con el prójimo. Mi cariño y eterna gratitud siempre!".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios