Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
Francisco Antonio Macías, catedrático de Química Inorgánica y exvicerrector de la Universidad de Cádiz, recibió ayer el Premio Molish de Alelopatía. De este modo, la Sociedad Internacional de Alelopatía ha querido reconocer, dentro de las actividades del VI World Congress on Allelopathy, su contribución en este ámbito de conocimiento. Se trata de la mayor distinción que, en el campo de la Alelopatía, puede conseguir un investigador y que, en ediciones anteriores, se había concedido ya a destacados investigadores de diversas nacionalidades, aunque ahora es la primera vez que recae en un investigador español.
El acto de entrega de este premio internacional se celebró en la jornada de ayer durante la clausura del IV Congreso Mundial de Alelopatía que se viene celebrando en la ciudad china de Guangzhou. El premio Molisch es la más alta distinción que se concede en esta disciplina y reconoce toda una carrera de investigación.
La Alelopatía es la ciencia que estudia las interacciones químicas que se producen entre las plantas con los organismos de su entorno. El catedrático Macías Domínguez comenzó sus estudios en su estancia posdoctoral con el profesor Klaus Fischer en la Universidad de Louisiana (EE.UU). Desde entonces, dirige el grupo de Alelopatía de la Universidad de Cádiz en el Departamento de Química Orgánica.
Las investigaciones de este grupo se han centrado, principalmente, en el estudio de los compuestos químicos del girasol y de especies de gramíneas. Sus aportaciones han permitido desarrollar nuevos modelos de herbicidas y, más recientemente, de compuestos con un elevado potencial anticancerígeno. Abarcan tanto el aislamiento y caracterización estructural de los compuestos responsables de la defensa en las plantas como la síntesis de éstos y de sus derivados estructurales.
Entre los logros más significativos alcanzados se encuentra el desarrollo de toda una familia de derivados de los ácidos hidroxámicos, compuestos de defensa presentes en las gramíneas. Los estudios de estructura-actividad, la evaluación de su actividad biológica y de su modo de acción ha permitido el desarrollo de compuestos cada vez más activos y selectivos como herbicidas y anticancerígenos.
También te puede interesar
Lo último
Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
1 Comentario