Fase 3 en Cádiz Bares y restaurantes aún cerrados planean reabrir a final de este mes

  • Unos esperan que se flexibilicen las exigencias en las barras y otros, la llegada de clientes de otras provincias y comunidades

  • El argentino de la calle Plocia, La Chancha y los 20, lo hará el próximo viernes 19 de junio y la Cepa Gallega, el miércoles 24

La terraza del Café de Levante, reabierto ayer mismo en horario de mañana, tarde y noche. La terraza del Café de Levante, reabierto ayer mismo en horario de mañana, tarde y noche.

La terraza del Café de Levante, reabierto ayer mismo en horario de mañana, tarde y noche. / Jesús Marín

Como era previsible, está siendo muy escalonada la reapertura de bares, cafeterías y restaurantes en Cádiz, después de dos meses y medio de cierre obligado por el estado de alarma decretado contra la pandemia de coronavirus. Salvo motivos personales y empresariales, el ritmo lo están marcando, como es obvio, las medidas preventivas establecidas por el Gobierno y las autoridades sanitarias en cada una de las fases de la desescalada. Pero también las peculiaridades de cada uno de los establecimientos, además de las circunstancias laborales de sus plantillas.

Así, quienes primero abrieron, fueron quienes disponían de las mayores terrazas, que en principio sólo se pudieron ocupar al 50%, con reserva preferente para las personas mayores. La reticencia y la tardanza del Ayuntamiento en autorizar ampliaciones con el fin de paliar la asfixia económica de muchos autónomos empleadores ralentizó en principio las reaperturas. Pero un giro radical en la política de concesiones de ocupación de espacios públicos de la Delegación de Urbanismo y Vía Pública, alentado por la reivindicación persistente del sector hostelero, ha acabado lanzando un salvavidas imprescindible para rescatar de un cierre casi cierto a muchos establecimientos, propiciando así la recuperación de muchos contratos de trabajadores sujetos a ertes de cese de actividad por fuerza mayor. Porque este ha sido otro de los factores que ha determinado el momento de la reapertura.

Entre quienes primero abrieron estaban también muchos autónomos que llevaban el negocio en solitario o con un empleado o familiar, de manera que subir la baraja no suponía reasumir los costes laborales de toda una plantilla. Quienes sí que disponían de una más o menos amplia plantilla han optado por ir rescatando gradualmente a los trabajadores, con el hándicap de tener que hacer frente a un porcentaje del pago de la Seguridad Social de quienes continuaban en el erte, una circunstancia que todavía genera dudas entre algunos hosteleros.

El siguiente paso en la desescalada sólo benefició a quienes disponían de grandes comedores, un privilegio de unos pocos en una ciudad pequeña de locales también muy pequeños –y caros– como Cádiz. Y la autorización para consumir en la barra de los bares, con distancia de dos metros entre los clientes, a partir del pasado lunes, tampoco ha conseguido reactivar la de la mayoría de los bares, pequeñas también, por lo general.

Así que quienes demorarán la reapertura para las dos últimas semanas de este mes de junio serán los establecimientos que dependen fundamentalmente de sus barras y quienes esperan a que se reanude la movilidad interprovincial el próximo fin de semana y entre comunidades autónomas, a partir del domingo 21 de junio, fecha en la que se termina el estado de alarma y se inaugura eso que se ha dado en llamar nueva normalidad.

En el primero de los casos está La Cepa Gallega, el emblemático bar de la Calle Plocia. Bernardo Cruz y Sophie Sjodahl no reabrirán sus puertas hasta el próximo 24 de julio, con la esperanza de que entonces se hayan flexibilizado las exigencias, un requisito fundamental en un establecimiento donde la cercanía y la interacción entre los clientes es el fundamento de su éxito desde que Félix Fernández, su antecesor, lo convirtiese en lugar de reunión para muchos gaditanos. “Hemos solicitado al Ayuntamiento permiso para instalar cinco barriles en el exterior, cumpliendo con la normativa de separación que es de obligado cumplimiento y respetando el tránsito de peatones. Espero que nos los concedan, porque va a ser vital en los próximos meses para el mantenimiento del negocio”, comenta Bernardo.

La Chancha y los 20, el restaurante argentino de la Calle Plocia, tiene previsto abrir por fin el próximo viernes 19 de julio, confirmó a este periódico Isabel Pérez, propietaria de este local y de la cafetería La Vaca Atada, junto a Javier Senese. “Hemos preferido esperar para abrir el restaurante hasta que haya movilidad, al menos entre provincias. Desde que hemos activado el teléfono de reservas (689 43 72 19) no hemos dejado de recibir llamadas, algunas de clientes extranjeros”, asegura Isabel. El distanciamiento y la separación preceptivos entre mesas en este local están asegurados ya que dispone de uno de los salones más grandes y cómodos de la ciudad, además de varias zonas reservadas.

Hace tan sólo unos días volvieron a abrir sus puertas establecimientos muy populares como la Taberna Casa Manteca y el freidor que inauguraron recientemente en La Viña y prácticamente todos los bares de la calle Plocia y de la Calle Nueva, entre otros muchos en una ciudad que se prepara a fondo para el verano. Como el Café de Levante, que desde ayer ya está ofreciendo desayunos, meriendas y copas en su horario habitual.

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