Cádiz

España planea cobrar 50 euros para entrar y salir de Gibraltar

  • Así lo anuncia el ministro Margallo, que no aclara quiénes tendrían que pagar esas cantidades El jefe de la diplomacia agrega que la recaudación podría servir para ayudar a los pescadores

El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, afirmó en una entrevista concedida al diario ABC que el Gobierno está estudiando la posibilidad de crear una tasa de congestión de 50 euros para entrar y 50 euros para salir de Gibraltar, una recaudación que según el jefe de la diplomacia española, que no especificó quiénes tendrían que abonar dicha cantidad, "vendría muy bien para ayudar a los pescadores damnificados por la destrucción de los caladeros aunque unos delitos no tengan nada que ver con otros".

Respecto a las retenciones en la Verja, Margallo aseguró que éstas se producen "para controlar como es debido" y reiteró que es "obligación de España controlar a rajatabla el contrabando, el blanqueo de dinero y el tráfico ilícito. Nos lo exige nuestra pertenencia a Europa. Gibraltar no es territorio Schengen. También es nuestra obligación controlar las irregularidades fiscales, por ejemplo inspeccionando a los cerca de 6.000 gibraltareños que tienen propiedades en Sotogrande", puntualizó el ministro, que añadió que los controles "son legales y habrá más".

Sobre el lanzamiento de bloques de hormigón por parte de Gibraltar a las aguas que rodean el Peñón, lo que habría propiciado el cierre de un caladero utilizado por pesqueros de La Línea y Algeciras, Margallo dijo que es "un delito ambiental gravísimo" y, tras recordar que ha sido denunciado ante la Fiscalía de Medio Ambiente, acusó a las autoridades gibraltareñas de actuar "con mala fe".

"Éramos optimistas ante las perspectivas de una solución consensuada para el tema de nuestra pesca, cuando de repente Gibraltar rompe todas las barajas ausentándose de la negociación y tomando una medida extrema como arrojar bloques de hormigón con pinchos que destruyen los caladeros. Con lo cual ya no hay caladeros ni pesca posible ni nada sobre lo que negociar... mientras no se retiren esos bloques", dijo.

El responsable de Exteriores aseveró que es intención del Ejecutivo del PP "recuperar lo que sea recuperable de lo cedido en su día por el exministro socialista Miguel Ángel Moratinos. Nunca antes de él un ministro español de Exteriores había puesto a Gibraltar al mismo nivel que Reino Unido y España y reconocido algo como el Foro de Diálogo. Eso fue un disparate tan grande que hasta su sucesora, Trinidad Jiménez, jamás lo convocó. Gibraltar tiene que entender que con este Gobierno las cosas nunca van a volver a funcionar así. Se ha acabado el recreo", apuntó.

Al hablar del origen de la actual situación, García-Margallo se refirió a la ley ambiental de Gibraltar en la etapa de Peter Caruana, "cuya única finalidad era impedir que los pescadores españoles pudiesen faenar en esas aguas a la manera tradicional".

De otro lado, anunció que el Gobierno quiere modificar la ley del juego "para que, por ejemplo, si quieren operar en España tengan que utilizar servidores españoles, de pasó así recaudamos los impuestos nosotros. Vamos a cerrar espacio aéreo, a restringir parte de los vuelos", manifestó el ministro, quien señaló por último que España siempre ha mantenido "una buena relación con el Reino Unido" y que espera preservarla.

Tras estas declaraciones, el Gobierno británico expresó su preocupación por el plan de medidas que España quiere llevar a cabo respecto al Peñón. "Las estamos evaluando. Como hemos dicho, no vamos a comprometer nuestra soberanía, ni nuestro compromiso con el pueblo de Gibraltar. Se tomarán todas las medidas para salvaguardar la soberanía británica", reseñó un portavoz del Foreign Office.

De otra parte, Manuel Márquez, de la Asociación Sociocultural de Trabajadores Españoles en Gibraltar (Ascteg), aseveró que el colectivo teme que la actual tensión "termine afectando" a sus empleos y alertó de los enfrentamientos que están provocando las colas en la Verja. "Somos trabajadores, no políticos, y lo que queremos es trabajar en paz", afirmó.

Curiosamente, ayer fue una jornada relativamente tranquila, sin apenas retenciones en la Verja en ambos sentidos. Sí se registraron colas de hasta dos horas para entrar a última hora de la tarde.

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