Cádiz

Empiezan las obras en Tiempo Libre

  • La nueva propietaria está haciendo limpieza y catas en el interior del edificio del Paseo

  • Ya se ha solicitado la licencia de obras en el Ayuntamiento y hay contactos con la Consejería de Turismo

Un operario accede al interior de Tiempo Libre, ya en obras Un operario accede al interior de Tiempo Libre, ya en obras

Un operario accede al interior de Tiempo Libre, ya en obras / Joaquín Hernández Kiki

El hecho de que un edificio de titularidad pública que acumulaba años cerrado y en constante proceso de deterioro inicie obras de rehabilitación para volver a dotarlo de utilidad es para una ciudad como Cádiz una gran noticia. Muchos son los edificios que se encuentran en esa situación de abandono y falta de soluciones; tantos, que a día de hoy lo ocurrido con la antigua residencia de Tiempo Libre sigue siendo una excepción. El equipamiento que la Junta de Andalucía acaba de enajenar a un privado está ya en obras, lo cual empieza a ser visible desde el exterior.

Fuentes de Q Hoteles han confirmado que ya se han iniciado los trabajos en el edificio del Paseo Marítimo. En concreto, se trata de las labores de limpieza y desescombro que se están realizando en el interior del inmueble, además de una serie de catas y estudios que se están desarrollando y que servirán para afianzar y consolidar un proyecto en el que vienen trabajando desde antes de las fiestas de Navidad y que determinará el futuro hotel que definitivamente se levanta en esta milla de oro de la playa.

Estas labores de limpieza interior corren a cargo de la constructora Marsur, a quien el grupo hotelero ha confiado las obras que se vayan a desarrollar en Tiempo Libre. La relación entre la nueva propietaria de Tiempo Libre y la constructora es estrecha, siendo esta empresa la que ya ha levantado otros proyectos hoteleros y de viviendas que tienen la firma del grupo Q.

El inicio de los trabajos en Tiempo Libre supone un claro avance en los planes de Q Hoteles de abrir el nuevo hotel en la primavera de 2021. No obstante, desde la empresa se puntualiza que siguen trabajando en el proyecto definitivo, que de hecho se ha visto ya algo trastocado tras las primeras inspecciones realizadas en el edificio.

Y es que no ha sido hasta fechas recientes cuando Vico Black 98 (empresa con la que Q Hoteles presentó la oferta ganadora a la subasta pública de la Junta de Andalucía) se ha hecho con la titularidad del edificio –a falta de que la operación ya escriturada quede grabada en el Registro de la Propiedad, que es el último paso de esta operación que ha aportado a la Junta 11,8 millones de euros– y ha tenido acceso pleno a su interior.

En paralelo a estas tareas que se están realizando en estos días, la nueva propietaria ha solicitado ya en el Ayuntamiento la oportuna licencia de obras, para ir adelantando la tramitación y cuando la Junta de Gobierno Local lo autorice poder comenzar la intervención pura y dura. Es decir, derribo de aquellas zonas del edificio que no se vayan a mantener, excavación de esas plantas bajo rasante que se quieren convertir en aparcamiento público y centro comercial, nueva distribución de las 268 habitaciones con las que se quiere dotar al hotel, spa, piscina u otros espacios comunes que están ideando los técnicos del grupo Q; además de todas las instalaciones necesarias y los servicios propios de los tiempos actuales.

De igual manera, se está trabajando ya con la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía de cara a las licencias y permisos dirigidos al establecimiento futuro, en relación a la calificación que tenga el hotel, a las cuatro estrellas previstas y otras cuestiones que contemplan las normativas relacionadas con esta actividad de servicios que se va a poner en marcha en este edificio público que después de cerrar sus puertas en 2007 y ser víctima de un progresivo deterioro en estos trece años empieza ya a mirar con optimismo a su futuro de manos de una empresa privada.

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