Retrato de otra época

Emilio Sancho Mejías, 'el del Piccola', toda una vida al servicio de la hostelería de Cádiz

  • Comenzó trabajando con 7 años de botones en el Hotel Victoria durante los veranos y emprendió una exitosa carrera profesional que le llevó a abrir en 1962 el bar cafetería en la calle San José

Emilio Sancho Mejías, al frente de la barra, con un grupo de invitados, durante la inauguración de la Cafetería Bar Piccola, en 1962.

Emilio Sancho Mejías, al frente de la barra, con un grupo de invitados, durante la inauguración de la Cafetería Bar Piccola, en 1962. / cedida por Luis Sancho

El gaditano Emilio Sancho Mejías, conocido como ‘Emilio el del Piccola’, nació el 14 de Marzo de 1927. Con 4 años inició sus estudios primarios en el Colegio Nacional Celestino Mutis, situado en aquel entonces en la calle Isabel La Católica. De familia muy modesta y desde muy joven huérfano de padre, se colocó durante las vacaciones de verano como botones en el Hotel Victoria, comenzando así en el sector hostelero gaditano.

Como la familia carecía de recursos y al no tener medios para que continuase sus estudios, comenzó a trabajar con carácter fijo de botones en el Restaurante Alemán. Tras un tiempo en esa categoría, ascendió a pinche de cocina y después de estos aprendizajes a ayudante de camarero en el comedor. Durante la Segunda Guerra Mundial había mucho trabajo en el restaurante, pero terminado esta y con la derrota de los alemanes, el negocio disminuyó. Entonces tuvo que compaginar media jornada en el Restaurante Alemán con otra media jornada en la heladería de Los Italianos, con la familia Campo, los cuales en esa época comenzaban su actividad empresarial en Cádiz. Trabajo durante siete años en las dos empresas.

A lo largo del invierno y para no quedar en situación de paro, trabajó como chicuco en el Bar La Alegría. Pero al poco tiempo recibe por aquel entonces una oferta de trabajo más ventajosa del que fuera Restaurante Alemán, que se convierte después una gran reforma y cambiando el nombre, en el bar Restaurante Alpino. El Bar Orcha, situado en la plaza de San Antonio, mejora la anterior, inaugura una sucursal en Puertatierra y le envía de encargado.

Emilio Sancho Mejías, con un cochinillo, listo para servir, una de las Navidades del siglo pasado. Emilio Sancho Mejías, con un cochinillo, listo para servir, una de las Navidades del siglo pasado.

Emilio Sancho Mejías, con un cochinillo, listo para servir, una de las Navidades del siglo pasado. / cedidad por luis sancho

Emilio Sancho interrumpió su vida laboral durante 24 meses para hacer el Servicio Militar de marinero, con el comandante de Marina Dueñas Ristori, el cual le propone quedarse de cocinero o mayordomo en la Maestranza de la Armada. Tras finalizar la mili y trabajar de camarero por un corto periodo en la heladería Los Italianos, se embarca por ofrecimiento del comandante Dueñas Ristori en el buque de turismo Cabo de Hornos, en la única plaza existente en la lavandería.

Tras conocer sus superiores los aprendizajes de Emilio dentro de la hostelería, en cuanto hubo una vacante fue trasladado al comedor de primera clase, pero transbordándose al barco Cabo de Buena Esperanza, de la compañía Ybarra. Allí le propusieron el cargo de jefe de fonda pero renunció, pues tenía las ideas muy claras: casarse y abrir un negocio.

Emilio Sancho, preparando unos cócteles. Emilio Sancho, preparando unos cócteles.

Emilio Sancho, preparando unos cócteles. / cedida por Luis Sancho

Se incorporó de nuevo a la heladería Los Italianos mientras encontraba un local por la zona. En esa época se casó con María Dolores Jiménez y tuvo seis hijos; Josefa, Carlos Luis, Luis Alberto, Emilio Javier, José Antonio y Mariló. Finalmente encontró un local en la en la calle San José número 4, en el lugar donde se traspasaba una antigua lechería, y allí abrió la cafetería Piccola, que se fundó en 1962.

La fachada de la Cafetería Bar Piccola, recién inaugurado en 1962. La fachada de la Cafetería Bar Piccola, recién inaugurado en 1962.

La fachada de la Cafetería Bar Piccola, recién inaugurado en 1962. / cedida por Luis Sancho

La cafetería estuvo a su cargo y la sacaba a delante con Juan Antonio Bernal. Tras su jubilación en 1992, pasó dirigirla su hijo Luis, hasta el 30 de Junio del 2013 que se clausuró. Emilio Sancho Mejías falleció el 4 de Noviembre del 2011. Tres de sus hijos han seguido con la actividad profesional de su padre: Emilio, con el pub Mina Five, en la plaza de Mina; José Antonio, con la Heladería Piccola, en El Puerto de Santa María y Luis, con una empresa de catering que lleva su nombre.

Agradecimientos por su colaboración y por las fotografías de este artículo a Luis Sancho.

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